FARC dicen que revisar indulto al M-19 es un exabrupto

Las FARC calificaron el lunes como "un exabrupto" el reciente anuncio de la Fiscalía colombiana de revisar el indulto que hace más de 25 años el Estado les concedió a los guerrilleros del ya pacificado M-19.

"Ese (anuncio del ente investigador) es un exabrupto desde todo punto de vista", aseguró el jefe guerrillero Marco León Calarcá en unas declaraciones publicadas en Twitter por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La semana pasada, el fiscal general, Eduardo Montealegre, aseguró que la entidad a su cargo revisará si en 1985, durante la toma del Palacio de Justicia por parte del Movimiento 19 de Abril o M-19, se cometieron por parte de los rebeldes crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad.

En concepto de Calarcá, cuyo verdadero nombre es Luis Alberto Albán, el anuncio de la Fiscalía hace necesario blindar cualquier negociación de las FARC con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos en el evento de que las partes firmen la paz.

Analistas han dicho que la decisión de la Fiscalía de revisar el indulto concedido al M-19 pone en riesgo la seguridad jurídica del proceso de paz que desde fines de 2012 adelantan en Cuba el gobierno de Santos y las FARC.

El senador Everth Bustamante y Otty Patiño, que integraron el M-19, protestaron por la decisión de la Fiscalía y la calificaron de "show mediático".

El 6 de noviembre de 1985 un comando del ya desmovilizado Movimiento 19 de Abril (M-19) asaltó el Palacio de Justicia y demandó hacer un juicio público al entonces presidente Belisario Betancur (1982-1986).

En respuesta, el gobierno de entonces ordenó la recuperación del edificio y a lo largo de 28 horas de fuego cruzado murieron casi un centenar de personas, entre ellas prácticamente todos los rebeldes y 11 de los 24 magistrados de la Corte Suprema. Otras 12 personas fueron reportadas como desaparecidas, la mayoría empleadas de la cafetería de la sede judicial.

A principios de 1990, el M-19 entregó las armas. Ninguno de sus rebeldes pagó un día de cárcel por los hechos del Palacio y, muchos de ellos terminaron como ministros, congresistas, gobernadores y consiguieron el segundo cargo más importante del país de elección popular: la Alcaldía de Bogotá.