Peor que guerra: médico parisino recuerda noche con horror

Un médico francés, que trabajó varios meses como anestesiólogo con las tropas francesas en Afganistán en 2008, dijo que nada de lo que vio allá fue tan difícil como lo que enfrentó la noche del viernes en París, luego de varios ataques terroristas que mataron a por lo menos 129 personas.

Philippe Juvin, director de emergencias del hospital Georges Pompidou, comentó que sus supervisores le pidieron volver al trabajo unas dos horas después de que comenzaran los ataques el viernes. Una vez que llegó al hospital, lo primero que hizo fue enviar a casa a aquellos pacientes que no necesitaban cuidado de emergencia.

"Fui a la sala de espera y les dije que debían irse y acudir con un médico general al día siguiente", relató Juvin a The Associated Press. "También me aseguré de que aquellos que necesitaran atención rápidamente fueran transferidos a hospitales más pequeños para una atención adecuada".

Las víctimas llegaron en oleadas entre las 2:00 y 3:00 de la madrugada. La mayoría eran jóvenes que recibieron tiros cuando hombres armados abrieron fuego en la sala de conciertos Bataclan durante un concierto de rock.

"Todos estaban en silencio. No podían pronunciar palabra", recordó Juvin. "Estaban paralizados por lo que vieron".

Al final, el hospital recibió a unas 50 de las 352 personas heridas cuando varios hombres abrieron fuego en cafés, detonaron chalecos explosivos cerca del estadio nacional y atacaron la sala de conciertos.

Juvin dijo que en Afganistán vio "muchas batallas con armas de fuego, explosiones, edificios en llamas, accidentes con muertos", pero que nunca había visto tantas víctimas al mismo tiempo.

"La mayoría tenían heridas por armas de guerra, de alto calibre, en tórax, abdomen, piernas y brazos, además del trauma psicológico. Las personas que atestiguan este tipo de eventos quedan muy afectadas, incluso algunos podrán no tener heridas físicas, pero les duele el alma. Por eso teníamos a un psiquiatra con nosotros".

Pero ninguno falleció.

Juvin dijo que la ayuda espontánea que recibió de médicos que vivían cerca del hospital fue fundamental para salvar vidas. Varios médicos que estaban de vacaciones en París también se presentaron para ofrecer apoyo.

"De alguna forma lo controlamos", dijo.

La juventud y buena salud de la mayoría de las víctimas ayudó a que sobrevivieran, afirmó Juvin.

"Esperar una hora o dos cuando estás herido pero eres joven es menos incómodo que cuando eres anciano y estás enfermo", agregó.