Sueño británico de muchos migrantes se desvanece en Calais

Odai Ahmed pedalea con energía a diario y sueña con llegar a Inglaterra. Pero mientras las semanas se convierten en meses, este sirio de 24 años siente que está en una carretera a ninguna parte.

Como la mayoría de los que acampan cerca de Calais con la esperanza de cruzar el canal de La Mancha, ha intentado más de una docena de veces eludir las medidas de seguridad en el cercano puerto de transbordadores y en la más distante terminal de los trenes que cruzan el canal. Cada vez, lo derrotaron las nuevas cerca de 5 metros (15 pies) de alto, coronadas de alambre de cuchillas, y las patrullas de policía redobladas. En una ocasión fue detenido y pasó cinco días retenido en Calais tras casi abordar un tren.

Desilusionado, Ahmed pasa la tarde recargando su Smartphone en una bicicleta estática con un generador manual. Llenar la batería le lleva dos horas y media de pedaleo.

Eso le da tiempo para pensar. Que quizá, él y sus compañeros de tienda sirios puedan tener que regresar y pedir asilo en otro lugar del continente. Esta idea le parece especialmente frustrante porque ha estudiado inglés durante la mitad de su vida y apenas conoce una palabra de francés o alemán.

"De haber sabido que la situación era así, quizá habríamos intentado asentarnos en Alemania en su lugar", dijo. "No podemos vivir aquí. Siria es mejor que esto".

Cerca de donde pedalea Ahmed, un cartel con avisos enumera a más de 200 residentes del campamento por nombre, nacionalidad y número de celular. Todos han pedido asilo en Francia y esperan ser asignados a viviendas financiadas por el estado. Eso puede llevar meses en el sobrepasado sistema de asilo francés, especialmente para los hombres solteros porque tienen menos prioridad a la hora de recibir cobijo.

Zerdulá Jan, un paquistaní de 50 años, busca su nombre, pero aún no está en la lista. "Quizá la semana pasada", dice, y describe sus intentos fallidos de escalar cercas o esconderse en trenes.

"Los jóvenes pueden sentirse libres de arriesgar su vida, pero yo soy demasiado mayor para esto", dijo. "Intentaré aprender francés".