Absuelven a mafioso de planear atraco a Lufthansa en 1978

Un mafioso entrado en años que permaneció en las sombras durante décadas al adherirse al estricto código de silencio de la mafia fue absuelto el jueves del cargo de que ayudó a planear un atraco a Lufthansa en 1978 narrado en la película "Goodfellas".

Un jurado federal alcanzó el sorpresivo veredicto en un juicio en Brooklyn por negocios mafiosos, en el que escuchó testimonios sobre Vincent Asaro, de 80 años, con los que fue posible retroceder a una época en la que las cinco familias del crimen organizado de Nueva York formaban una sociedad secreta que cometía delitos descarados y ajustaba cuentas con derramamiento de sangre.

Asaro brincó, cerró el puño y aplaudió tras el veredicto. Cuando salió del juzgado, levantó las manos al aire y gritó: "¡Libre!"

"Estaba sorprendido, realmente sorprendido", comentó. "Estuve dos años ahí y me muero por llegar a casa".

Dijo que iría rumbo a su vivienda para tener una buena comida familiar.

"Por el momento he estado comiendo emparedados de mortadela", comentó.

Fue una impactante derrota para el gobierno federal en una corte en la que durante varios años los fiscales han ganado condenas de grandes figuras de la mafia como el jefe de la familia Gambino, John Gotti, y el capo genovés Vincent "chin" Gigante. La fiscalía federal no hizo comentarios tras el veredicto.

Asaro, cuyo padre y abuelo fueron miembros de la sigilosa familia delictiva Bonanno, "nació en medio de esta vida y la acogió completamente", declaró la vicefiscal federal Alicyn Cooley en los argumentos de cierre. Su devoción a los Bonannos "era tan permanente como el tatuaje en su brazo que lee 'muerte antes de caer en el deshonor''', añadió.

Asaro cree que el jurado lo absolvió debido a que el caso de la fiscalía fue "exagerado".

"Ella debe haber puesto a unos 30 agentes en el estrado de los testigos, puras mentiras", dijo de la fiscal.

La defensa acusó a la fiscalía de respaldarse en sospechosos colaboradores pagados, entre ellos Gaspare Valenti, primo de Asaro. Argumentaron que los testigos tenían motivación para incriminar a Asaro, pues al hacerlo ellos mismos evadían largas sentencias de prisión.

"Se trata de personas despreciables", subrayó la abogada defensora Elizabeth Macedonio en sus comentarios finales. "Son mentirosos consumados".

En el juicio, los fiscales describieron cómo Asaro fue ascendiendo de rango y generó un "lazo inquebrantable" con el tristemente célebre James "Jimmy the Gent" Burke, el fallecido socio de la familia delictiva Lucchese que orquestó el atraco en la terminal de carga de Lufthansa en el Aeropuerto Kennedy. Al subir al estrado el mes pasado, Valenti testificó que Asaro y Burke mataron a un presunto informante con una cadena para perros en 1969 antes de ordenar a Valenti a que ayudara a enterrar el cuerpo.

Valenti también testificó que Asaro lo seleccionó para participar en el atraco a Lufthansa, diciéndole que "Jimmy Burke va a dar un gran golpe en el aeropuerto, y estás invitado a ir".

Cuando se enteró sobre la montaña de billetes de cien dólares y joyas que fueron tomados de una bodega de Lufthansa, Asaro se mostró "muy feliz, realmente eufórico", explicó Valenti. "Creímos que habría dos millones de dólares en efectivo y había seis millones".

Tras el atraco, Asaro sobrevivió a un baño de sangre descrito en la película "Goodfellas" ("Buenos muchachos"), en la que el personaje interpretado por Robert De Niro pierde los estribos cuando sus compinches mafiosos compran carros lujosos y abrigos de piel y, temiendo que llamarían la atención de las autoridades, los manda ejecutar. La fiscalía afirmó que Asaro recibió al menos 500.000 dólares por el atraco pero tenía una adicción a las apuestas y lo perdió en el hipódromo.