Tropas EEUU no veían el hospital afgano atacado en Kunduz

Los soldados de las fuerzas especiales de Estados Unidos que pidieron el devastador ataque aéreo sobre un hospital en el norte de Afganistán estaban a media milla de distancia, no podían ver el objetivo y ordenaron el ataque a petición de sus aliados afganos, según pudo saber Associated Press.

Los nuevos detalles se suman a los crecientes indicios sobre que el ejército estadounidense atacó un centro médico y mató al menos a 30 no combatientes sin verificar adecuadamente la información proporcionada por sus aliados afganos. Algunos elementos del ejército afgano abrigaban desde hacía tiempo resentimientos hacia el hospital de Médicos Sin Fronteras, que atendía por igual a fuerzas de seguridad afganas y talibanes pero afirma que se negaba a admitir hombres armados.

Inmediatamente después del ataque, el asesor de seguridad nacional afgano dijo a un diplomático europeo que su país asumiría la responsabilidad porque "no tenemos dudas, estamos convencidos al 100% de que el lugar estaba ocupado por talibanes", según notas de la reunión a las que tuvo acceso AP.

Más de un mes más tarde no se han encontrado pruebas que respalden esa afirmación. Los testigos han dicho a AP que no vieron a ningún hombre armado en el hospital.

El ataque, realizado por un bombardeo AC-130, se produjo tras días de intensos combates en la ciudad norteña afgana. Unos 35 miembros del Tercer Grupo de Fuerzas Especiales ayudaban a unos 100 efectivos de fuerzas especiales afganas a retomar Kunduz de manos talibanes, indicó un exmiembro de la inteligencia estadounidense. Desde su posición en el complejo del gobernador se vieron bajo un duro ataque de multitud de combatientes talibanes y pidieron apoyo aéreo para destruir lo que quedaba del mando talibán y sus puntos de control en la ciudad.

Los afganos insistieron en que el hospital se había convertido en uno de esos centros de mando e instaron a que fuera destruido, indicó el exagente de inteligencia.

El comandante estadounidense no podía ver el centro médico, de modo que no podía saber de primera mano si los talibanes lo utilizaban como base. Las autoridades afganas dicen que sus tropas también estaban a media milla de distancia, así que tampoco estaban en posición de saberlo.

Miembros de la unidad de fuerzas especiales dijeron al representante Duncan Hunter, un republicano de California miembro del comité de Servicios Armados, que desconocían que su objetivo funcionara como hospital hasta después del ataque, dijo Joe Kasper, portavoz de Hunter.

El ataque plantea dudas sobre si el ejército estadounidense puede fiarse de la información de sus aliados afganos, en una guerra donde un pequeño contingente de estadounidenses combatirá cada vez con grupos más grandes de fuerzas locales.

También está en cuestión cómo los comandantes estadounidenses, con acceso a sofisticadas tecnologías de la información, permitieron que el ataque siguiera adelante pese a los informes en sus bases de datos sobre que el hospital estaba en funcionamiento. Incluso si hubiera talibanes armados escondidos en el interior, Estados Unidos admite que eso no habría justificado destruir un hospital funcional lleno de pacientes heridos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha disculpado por el ataque, uno de los peores incidentes con bajas civiles en los 14 años de historia de guerra estadounidense en el país. El Pentágono ha dicho que fue un error derivado de fallos técnicos y humanos y está investigando, al igual que la OTAN y el gobierno afgano, que abrieron sus propias pesquisas. Estados Unidos ha rechazado apoyar la petición de Médicos Sin Fronteras de que se inicie una investigación independiente.

AP ha revelado que algunos informes de espionaje estadounidenses sugerían que los talibanes utilizaban el hospital. Analistas de inteligencia del ejército y las fuerzas especiales revisaban informes sobre presencia de armas pesadas en el complejo y buscaban a un operativo paquistaní de inteligencia que creían podría estar en el lugar.

No está claro cuánto de esa información procedía de las fuerzas especiales afganas. Comandos afganos registraron el hospital en julio buscando a un miembro de Al Qaeda que creían se ocultaba allí, pese a las protestas de Médicos Sin Fronteras. Después del ataque aéreo de MSF, soldados afganos entraron en el lugar buscando combatientes talibanes, según MSF.

El Tercer Grupo de Fuerzas Especiales estadounidenses sabía que el hospital atendía pacientes, según un registro diario de uno de sus oficiales escrito el 2 de octubre. MSF se había asegurado de que el mando militar estadounidense en Kabul tenía las coordinadas exactas del centro.

Pero el Tercer Grupo también creía que el complejo estaba bajo control talibán, según esa entrada diaria, sin aclarar en qué se basaban.

Esa creencia estaba tan extendida en el Pentágono que Carter Malkasian, un asesor destacado del presidente del Estado Mayor escribió a MSF dos días antes del ataque para preguntar sobre el tema. Se le dijo que no era cierto.

Testigos oculares han dicho a AP que no vieron pruebas de actividad talibán.

"Durante toda la semana de violencia en Kunduz antes del ataque contra el hospital, nunca vi a ningún talibán con armas, ni siquiera en el complejo, mucho menos en los edificios", dijo Gul, que sólo utiliza un nombre y trabajaba como guarda de seguridad en el hospital.

No está claro qué sabía sobre el lugar el comandante del Tercer Grupo que ordenó el ataque del AC-130 ni por qué tomó la decisión de atacar. También se desconoce quién en la cadena de mando revisó y aprobó la decisión, y qué sabían esas personas.

Autoridades afganas insisten en que el ataque estaba justificado.

"Había talibanes en torno al complejo, y murieron cuando se atacó el complejo", dijo a AP Sarwar Husain, portavoz del jefe de policía de Kunduz.

Hamdulá Danishi, gobernador en funciones de Kunduz, dijo que los talibanes "utilizaron zonas residenciales y civiles como escudo, incluidas viviendas civiles, centros médicos, escuelas, mezquitas y lugares públicos. Por eso decimos que los talibanes se escondieron durante el ataque dentro del complejo (del hospital) y otros lugares".

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O'Donnell informó desde Kabul y Kunduz.

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Ken Dilanian está en Twitter como https://twitter.com/KenDilanianAP y Lynne O'Donnell como https://twitter.com/lynnekodonnell