Protestas en la capital afgana tras asesinato de 7 hazaras

Miles de personas recorrieron el miércoles las calles de Kabul, la capital de Afganistán, cargando los ataúdes de siete miembros de la minoría étnica hazara supuestamente asesinados por talibanes y pidieron un nuevo gobierno que pueda garantizar la seguridad en el país.

Los manifestantes bajo la lluvia en el oeste de la ciudad, y el organizador Daud Nayi señaló que llevarían los cuerpos de los muertos hasta el palacio presidencial.

Los cuatro hombres, dos mujeres y un niño aparecieron el sábado parcialmente decapitados en la provincia suroriental de Zabul.

Las víctimas habían sido secuestradas en la vecina provincia de Ghazni hasta seis meses antes. La agencia afgana de espionaje desautorizó las afirmaciones talibanes de que los asesinatos eran obra de afiliados al grupo Estado Islámico. En los últimos cinco días, grupos talibanes rivales han combatido entre sí en la zona donde se encontraron los cuerpos.

Los manifestantes sostenían carteles con los rostros de las víctimas y corearon "Muerte a los talibanes", además de pedir la dimisión del presidente, Ahsraf Ghani, y el director ejecutivo, Abdulá Abdulá.

La activista civil Zahra Sepehr, una de los organizadores de la protesta, estimó que unas 10.000 personas acudieron a la marcha, lo que supondría la mayor manifestación en Kabul desde que una turba mató a una joven llamada Farjunda el pasado marzo.

"Queremos justicia y queremos que este gobierno, Ghani y Abdulá, se vayan para que podamos tener un gobierno que proteja a toda la gente del país y lleve seguridad a todo el país", dijo Sepehr a Associated Press.

La muerte de las siete personas, afirmó, es una prueba de la falta de seguridad en Afganistán. Los talibanes han ampliado este año su presencia en el país, dentro de su lucha por derrocar al gobierno, y también se cree que el grupo Estado Islámico tiene presencia en Zabul, así como en la provincia suroriental de Nangarhar.

Ghani envió una delegación a Ghazni para investigar las muertes y asistir a los funerales, indicó su oficina. Un comunicado describió los secuestradores como "terroristas en su mayoría no locales".

Aunque los muertos eran hazara, una minoría de mayoría chií que sujeta a atrocidades en el pasado y que este año ha sufrido secuestros a gran escala, entre los manifestantes había miembros de todos los grupos étnicos de Afganistán.