Conflictivo traspaso de poder en tres localidades argentinas

Un alcalde argentino está atrincherado en su despacho acosado por seguidores de la gestión anterior, otro está acusado de haber triplicado su sueldo antes de dejar el poder y un tercero de haber fomentado una ocupación ilegal de tierras.

El traspaso de poder tras las elecciones nacionales y locales en Argentina, en las que el peronismo oficialista perdió varios de sus históricos bastiones, se ha convertido en un revuelo.

Roberto Sánchez, el nuevo alcalde de la localidad de Concepción en la provincia norteña de Tucumán, asumió tres días atrás luego de imponerse como representante del opositor frente Cambiemos en las elecciones provinciales de agosto. Desde el lunes está atrincherado en el edificio municipal por las violentas protestas de empleados nombrados a último momento por su antecesor, el peronista Osvaldo Morelli.

"Dejó la intendencia (alcaldía) minada con punteros (dirigentes barriales que responden a Morelli) y deudas", dijo a la radio Once Diez Sánchez, que no puede salir del edificio a raíz del malestar que generó su decisión de frenar la incorporación al plantel municipal de cientos de personas nombradas por su predecesor.

"Es totalmente inviable la municipalidad" con la nueva cantidad de personal, "Morelli tenía una planta permanente de 650 personas y antes de irse la dejó con 1.070 o 1.080; y de esas personas adicionales hay alrededor de 120 que nunca trabajaron en la municipalidad", señaló.

"Estamos con picazón de garganta... está ingresando el humo por las ventanas", dijo Sánchez sobre la quema de neumáticos alrededor del edificio en señal de protesta. Morelli no opinó sobre la situación.

Por su parte Gustavo Menéndez, alcalde electo del partido de Merlo en las afueras de Buenos Aires, acusó al saliente Raúl Othacehé de haber promovido la ocupación de más de 300 viviendas populares y 60 hectáreas de un particular donde se asentaron 3.000 familias que no tienen vivienda, lo que fue rechazado por su rival. Ambos pertenecen al Frente Para la Victoria liderado por la presidenta Cristina Fernández.

"Nosotros tenemos divergencias con Menéndez. Yo lo eché de mi gobierno por inepto. Lo que Menéndez y su grupo representan... es el delito y la droga", dijo Othacehé del alcalde que fue elegido en las elecciones del 25 de octubre.

El conflicto en Concepción y Merlo se introdujo en la campaña para la segunda vuelta electoral del 22 de noviembre en la que competirán por la presidencia Daniel Scioli, del oficialismo, y Mauricio Macri de Cambiemos.

"Estamos con intendentes electos trabajando en esta cuestión para normalizar esto sin ninguna violencia", dijo Scioli al ser consultado por periodistas.

Macri subrayó su determinación de que el Estado esté "al servicio de la gente" y no sea "un aguantadero" de seguidores del peronismo oficialista y anunció que de llegar al poder "va a revisar" los nombramientos y organismos públicos creados por el gobierno al final del mandato.

Otro foco de conflicto se registra en el partido de Malvinas Argentinas, a las afueras de la capital, donde según las nuevas autoridades el saliente intendente Jesús Cariglino, del peronismo disidente, aumentó un 150% su salario y el de otros miembros del personal jerárquico. El alcalde electo Leonardo Nardini, del Frente para la Victoria, afirmó que con el aumento salarial aprobado y el pase de cientos de trabajadores a planta permanente distintas áreas quedarán desatendidas.

En tanto la justicia investiga si en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, empleados municipales sustrajeron juegos infantiles de las plazas y cámaras de seguridad de varios puntos de la ciudad. El alcalde saliente Pablo Bruera, del peronismo oficialista, entregará el poder a Julio Garro, de Cambiemos, el 10 de diciembre.