ONU: Indígenas hondureños enfrentan invasión de tierras

Los indígenas en la costa caribeña de Honduras están sufriendo invasiones de sus tierras por parte de ocupantes ilegales, taladores, productores de aceite de palma y narcotraficantes, denunció el martes una relatora de la ONU.

La filipina Victoria Tauli Corpuz, investigadora de las Naciones Unidas en torno a los derechos de los pueblos indígenas, dijo que los narcotraficantes talan árboles para crear pistas de aterrizaje en la selva, reclutan a jóvenes indígenas para ese contrabando y compran tierras con el fin de lavar dinero.

Los indios miskitos y otros grupos indígenas están exigiendo apoyo del gobierno de Honduras para que los ayude a proteger su territorio en esa región pantanosa de densos bosques.

"Prácticamente no hay protección de invasores que llegan y ocupan sus tierras, ya sean propietarios de tierras agrícolas o taladores, y mencionaron que incluso los narcotraficantes están ingresando a sus territorios", dijo Tauli Corpuz por vía telefónica luego de una visita a los miskitos y a otros grupos étnicos en el oeste de Honduras.

"Algunas de sus tierras son taladas porque ellos (los contrabandistas de narcóticos) hacen una pista de aterrizaje" para los vuelos con drogas, señaló. "Los jóvenes no tienen actividades para ganarse la vida, y así son una presa fácil para estos narcotraficantes".

Expresó también su preocupación por el tráfico y la prostitución de mujeres indígenas.

Tulio Mariano Gonzáles, director de la Oficina de Pueblos Indígenas y Afrohondureños --una agencia del gobierno que atiende a los nueve grupos étnicos del país-- dijo que "el gobierno hace esfuerzos por solucionar los problemas de esa gente, y ha logrado avances significativos al respecto. Sin embargo, los recursos para hacerlo no abundan, son escasos".

"La situación de los indígenas de Honduras no es la peor ni la mejor del mundo, pero están en mejores condiciones que los de otros países", agregó.

Las autoridades calculan que los grupos étnicos minoritarios de Honduras abarcan unas 600.000 personas, entre las cuales hay indígenas y comunidades de ascendencia africana.

Las quejas de los miskitos son similares a los problemas que llevaron a enfrentamientos en la vecina Nicaragua hace unas semanas.

En marzo, indígenas en Honduras capturaron y luego liberaron a algunos colonos usurpadores a los que acusaron de actuar como peones de los grandes cultivadores de aceite de palma y taladores para derribar los árboles ilegalmente.

Tauli Corpuz dijo que el gobierno hondureño intenta recaudar dinero para compensar a los colonos indígenas por su desplazamiento forzado.

Pero en un informe presentado al concluir su visita, hizo énfasis en que es importante que las autoridades investiguen quién está vendiendo títulos de propiedad falsos a los colonos, así como quién está detrás de la deforestación. Dijo que se ha enterado de reportes de funcionarios involucrados en ventas ilegales de tierras.

Los indígenas también se oponen a la creación de áreas nacionales protegidas que les limitan el acceso a sus tierras, así como a la construcción de proyectos hidroeléctricos en la región, agregó.

La empobrecida área costera fue escenario de una operación respaldada por la DEA en 2012 contra botes sospechosos de transportar drogas por ríos. Agentes antinarcóticos estadounidenses y policías nacionales hondureños rastrearon un avión cargado de cocaína mientras ingresaba al país desde Sudamérica. La operación provocó la muerte de dos mujeres embarazadas y de dos hombres.

Tauli Corpuz dijo que las "víctimas aún no reciben indemnizaciones ni justicia".

En la vecina Nicaragua, el conflicto se tornó violento en septiembre, cuando al menos nueve personas fueron asesinadas y 20 más resultaron heridas después de que los miskitos tomaron las armas para intentar expulsar a una oleada de recién llegados atraídos en parte por las ricas arboledas de maderas finas tropicales. Algunos colonos también han desmontado la selva para criar ganado.