Missouri: los deportistas estudiantes tienen fuerza

La conmoción en la Universidad de Missouri planteada por la forma en que el presidente del sistema universitario manejaba las quejas sobre racismo se venía gestando desde hacía meses.

El equipo de fútbol americano se sumó a la protesta y un estudiante negro hizo huelga de hambre hasta que el blanco de las críticas anunció su renuncia.

"Que esto sea un testamento para todos los atletas en la nación de que tienen poder", afirmó el lunes Charles Harris, de los Tigres. "Comenzó con unos pocos individuos en nuestro equipo y fíjense en lo que se ha convertido. Miren dónde está ahora. Esto se conoce a nivel nacional y empezó con solo unos pocos".

A la postura del equipo de Missouri se acreditó la escalada de las protestas a causa del racismo y de otras quejas estudiantiles. Fue una amenaza grave con implicaciones financieras: el departamento atlético de Missouri enfrentaba un pago de un millón de dólares a BYU si renegaba de su juego.

El presidente de la Universidad de Missouri, Tim Wolfe, renunció el lunes por la mañana y dijo que se responsabilizaba por la indignación estudiantil por lo que estos consideraban indiferencia ante las tensiones raciales en el campus de Columbia. Tras la renuncia de Wolfe, el estudiante Jonathan Butler puso fin a su huelga de hambre de una semana.

Y casi tan pronto como comenzó la huelga deportiva, el equipo optó por la discreción.

Los jugadores insistieron en que solo fueron unas pocas voces dentro de una protesta mayor. Desecharon una conferencia de prensa que habían convocado en el campus en favor de una manifestación junto a sus compañeros. La práctica se reanuda el martes. El juego del sábado se disputará. Pero era innegable cómo cambió el debate después que se involucró el equipo deportivo.

Unos pocos hablaron a un grupo de periodistas en Carnahan Quad, donde los manifestantes estudiantiles habían erigido un campamento de carpas durante el fin de semana.

"Solo deseábamos usar nuestra plataforma para asumir una posición como estudiantes preocupados por una cuestión que tiene significado especial en cuanto que la vida de un compañero negro estaba en juego", dijo el jugador Ian Simon. "Nos encanta el juego, pero al final es solo eso, un juego. Por medio de esta experiencia realmente empezamos a zanjar la brecha entre estudiante y atleta, y advirtiendo el panorama más amplio, seguiremos el contacto con la comunidad y apoyaremos los cambios positivos en el campus de Mizzou".

El coach Gary Pinkel dijo que un grupo de jugadores fue a verlo el sábado por la noche después de reunirse con Butler para manifestarle su seria preocupación por la salud de este. El los escuchó.

"La vida de un joven, Jonathan Butler, estaba en juego", afirmó el director del atletismo Mack Rhoades en una conferencia de prensa junto con Pinkel. "Eso era algo real para nuestros atletas-estudiantes. Eso era algo real para nuestros jóvenes que compiten en nuestro equipo de fútbol americano que quizás nunca hayan tenido que lidiar con nada igual. Por eso nuestros atletas-estudiantes decidieron involucrarse y, franca y sencillamente, los apoyamos. Ellos decidieron ser líderes en este asunto, salvar la vida de un compañero de estudios".

El sábado por la noche un grupo de unos treinta jugadores negros anunció el boicot en Twitter. El domingo, Pinkel reunió a todo el equipo y entre todos decidieron apoyar a sus compañeros.

"No soy ingenuo como para pensar que interiormente hubo jugadores que levantaron la mano y dijeron que participarían, pero que lo hacen realmente debido al equipo, sencillamente porque se preocupan por sus compañeros", comentó Pinkel.

El entrenador agregó que su apoyo a sus jugadores no debería ser considerado un aval a la salida de Wolfe. "Participé debido a que apoyo a mis jugadores y a que la vida de un joven estaba en juego", aseguró.

Rhoades y Pinkel dijeron no estar preocupados de que la amenaza de una huelga siente precedente para futuros boicots de jugadores.

"Todos nosotros, nuestros entrenadores, nuestro personal, nuestros atletas-estudiantes, comprendemos que abstenerse de participar en actividades atléticas es una medida extrema", afirmó Rhoades. "De ninguna manera creemos que esto sea un modo ideal de invocar cambios o de responder a todos nuestros problemas".

En este caso, sin embargo, indudablemente significó una diferencia.

"Como equipo de fútbol americano, estamos aquí para apoyar el movimiento", dijo el jugador J'Mon Moore, "y usamos nuestra plataforma para ejercer una diferencia".