Mianmar: Elecciones ponen a prueba afianzamiento democrático

Mianmar vive el domingo una jornada electoral histórica que pondrá a prueba si el mandato popular puede restar el poder que desde hace mucho tiempo han ejercido los militares, aun si el partido de la dirigente opositora Aung San Suu Kyi consigue la victoria.

La premio Nobel de la Paz, Suu Kyi, depositó su voto en un centro electoral cercano a su casa en la capital, Yangon.

Suu Kyi es candidata a la banca que ocupa en la cámara baja del Parlamento por la Liga Nacional para la Democracia, y según previsiones ganará con facilidad.

Al inicio de las elecciones a las 6 de la mañana (2330 GMT del sábado), comenzaron a formarse filas afuera de los centros de votación instalados en templos budistas, escuelas y edificios de gobierno.

En los comicios participan 91 partidos, pero la principal contienda la escenifican la Liga Nacional para la Democracia, que encabeza Suu Kyi, y el partido gobernante: Unión, Solidaridad y Desarrollo.

Unos 30 millones de personas están inscritas como electores.

"Posiblemente sean las primeras elecciones creíbles desde la década de 1950, así que son muy, muy importantes", dijo Richard Horsey, analista independiente en Mianmar.

Los comicios son considerados la mejor oportunidad de Mianmar en décadas para avanzar hacia una mayor democracia si el partido de Suu Kyi consigue el número más alto de escaños en el parlamento bicameral y el mandato para gobernar.

Pero la Liga Nacional para la Democracia comienza con una desventaja: de los 664 escaños del Parlamento, 25% están reservados para los militares.

Lo anterior significa en teoría que Unión, Solidaridad y Desarrollo no necesita ganar la mayoría absoluta a fin de controlar la Legislatura. Para contrarrestar ese escenario, la LND necesitaría ganar abrumadoramente en las urnas.

Después de las elecciones, los nuevos miembros del parlamento propondrán tres candidatos, de los que elegirán un presidente. Los otros dos serán vicepresidentes.