Corte en Kansas ratifica pena de muerte para asesino serial

La Corte Suprema de Kansas ratificó el viernes la pena de muerte a un multihomicida convicto que buscaba a mujeres víctimas por internet, a veces con promesas de trabajo o sexo, y ocultaba sus cadáveres en barriles dentro de su propiedad en una zona rural.

Es la primera vez que el máximo tribunal de justicia de Kansas ratifica una pena capital desde que el estado la reinstaló en 1994. John E. Robinson está acusado de matar a siete mujeres y una adolescente en Kansas y Missouri.

Robinson fue sentenciado a muerte por el homicidio de dos mujeres en Kansas, uno en 1999 y el otro en 2000. Los magistrados ratificaron la pena de muerte al preso en un fallo de 415 páginas en el que también abordaron numerosos argumentos técnicos planteados por los abogados del acusado.

También fue declarado culpable del homicidio ocurrido en 1985 de una joven de Kansas cuyo cadáver jamás fue encontrado. Robinson, hoy de 71 años, fue sentenciado a prisión perpetua por los homicidios de otras cuatro mujeres y una adolescente en Missouri.

Antes del fallo del viernes, la corte había enfrentado críticas porque había rechazado numerosas penas de muerte.

La Suprema Corte Federal estudia las apelaciones de tres casos similares, incluidos los de los hermanos Jonathan y Reginald Carr, a los que se declaró culpables de decenas de delitos que antecedieron a los homicidios de cuatro personas en un campo de fútbol cubierto de nieve en Wichita en diciembre de 2000. Un total de nueve hombres están en el pabellón de la muerte en Kansas.

Robinson fue declarado culpable de los homicidios de Suzette Trouten, de 27 años y de Newport, Michigan, ocurrido en 2000, y de Izabela Lewicka, inmigrante polaca de 21 años que asistía a la Universidad Purdue, que tuvo lugar en 1999.

Robinson también fue declarado culpable por tercera vez en Kansas pero no sentenciado a muerte en relación con el homicidio de Lisa Stasi, de 19 años, a la que su familia vio con el hombre en Overland Park, un suburbio de Kansas City.

Según las pruebas presentadas durante su juicio, Robinson utilizó internet para atraer a Trouten y Lweicka a Kansas, y sus cadáveres fueron encontrados en junio de 2000 en grandes tambores que se encontraban en una propiedad de Robinson en una zona rural a 96 kilómetros (60 millas) al sur de Kansas City.

Dos días después, otros tres cadáveres fueron descubiertos en otros tambores en un espacio de almacenamiento que Robinson rentaba en la zona de Kansas City.

Los fiscales describieron a Robinson como un depredador que merodeaba el internet con el nombre de "Slavemaster" que buscaba tener sexo sadomasoquista con mujeres.

Robinson expuso más de 100 aspectos en sus apelaciones contra sus condenas y sus penas de muerte en Kansas, incluido el que uno de los jurados llevara una Biblia a las deliberaciones durante el juicio que se le siguió en 2002.