Terapia en línea ayuda a médicos residentes

Los médicos en residencia enfrentan largas horas agotadoras, noches en vela y una tasa elevada de depresión y pensamientos suicidas, pero a menudo son demasiado estoicos y privados de tiempo como para buscar ayuda. Un estudio en línea sugiere que una autoterapia podría ser una solución.

Los pensamientos suicidas fueron mucho menos comunes en los médicos recién graduados que siguieron sesiones en línea de cuatro horas y media antes de empezar su primer año de prácticas, en comparación de quienes no las siguieron.

La investigación abarcó unos 200 internos, residentes en su primer año de posgraduado, que suele ser uno de los períodos más intensos para las prácticas médicas. Suele incluir semanas de 80 horas y turnos hospitalarios nocturnos con numerosas crisis médicas.

Un estudio anterior sobre 740 internos halló que los pensamientos suicidas casi se cuadruplicaron durante los primeros tres meses de la residencia, dijo la Dra. Constance Guille, de la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston. Su grupo de investigación dirigió ambos estudios.

Sarah Dalechek, una siquiatra residente de primer año en esa universidad, dijo que su programa requiere dos meses de rotaciones de turnos nocturnos de 16 horas en una sala de emergencia. Agregó que se deprimió mucho pero que no tenía tiempo para recabar ayuda.

"Es muy estresante porque una está privada de sueño y no come bien... hay que trabajar turnos seguidos y una trata de recuperar el sueño pero no se puede", afirmó Dalechek, que no participó en el estudio.

Dalechek dijo que pensó buscar un terapeuta pero que habría preferido un programa en la red por ser confidencial y no requerir una cita. Afortunadamente, su depresión aflojó cuando terminó la rotación.

Guille dijo que ofrecer rutinariamente terapia en la red para residentes médicos podría ser beneficioso si los resultados de su investigación son confirmados.

Los resultados fueron publicados el miércoles en la revista JAMA Psychiatry.

El estudio abarcó internos de las universidades de Yale y del Sur de California. Usó un programa gratuito en línea desarrollado en el Instituto Nacional de Investigación de Salud Mental en la Universidad Nacional Australiana en Canberra. Los internos que recibieron las sesiones tuvieron 40% menos probabilidades de alentar pensamientos suicidas durante ese primer año en comparación con quienes recibieron cuatro correos electrónicos semanales con información sobre depresiones y dónde buscar ayuda.