Inversionistas demandan respuestas a cazador de tesoros

Un ex cazador de tesoros en alta mar está violando su acuerdo de culpabilidad al dar respuestas evasivas sobre el paradero de 500 monedas de oro extraídas de un naufragio histórico, afirma un grupo de inversionistas que ayudaron a financiar la búsqueda del navío.

El acusado Tommy Thompson desapareció hace tres años en medio de demandas para que compadeciera en la corte. Él y su pareja fueron aprehendidos en enero en un hotel donde vivía cerca de Boca Raton, Florida.

Thompson ha enfrentado acusaciones de engañar a los inversionistas desde que descubrió el S.S. America, conocido como el Barco de Oro, en 1988. La embarcación de la era de la fiebre del oro naufragó por un huracán en South Carolina en 1857 con miles de libras de oro a bordo, contribuyendo a un pánico económico.

Los 161 inversionistas que pagaron a Thompson 12,7 millones por encontrar el navío nunca vieron ganancias. Dos demandaron, el ahora fallecido presidente de la firma de inversión y la compañía que alguna vez publicó el periódico The Columbus Dispatch.

Thompson se declaró culpable en abril de desacato al tribunal por no comparecer ante un juez federal en 2012. Parte de su acuerdo con la fiscalía le exige responder preguntas en sesiones a puerta cerrada sobre el paradero de las monedas de oro.

La primera de esas audiencias fue el 19 de octubre. Un fiscal federal amonestó a Thompson posteriormente, calificando sus respuestas de evasivas y preocupantes, y programó otra audiencia para el 26 de octubre.

Pero el anterior abogado de Thompson canceló la audiencia dos días antes de la misma, alegando que su cliente no contestaría más preguntas a riesgo de incriminarse a sí mismo. El abogado, Steve Nolder, no representa más a Thompson y se negó a comentar. Un mensaje fue dejado con el nuevo defensor de Thompson.

Thompson fue acusado por los inversionistas de "ignorancia fingida, falta de memoria conveniente y la negativa absoluta a contestar más preguntas", de acuerdo con un documento judicial de la semana pasada.

Thompson no puede decir en dónde están las monedas, si en la isla de Nevis, Belice o en otro lugar, y a quién se las dio para sacarlas del país, afirma el documento. Las monedas están valuadas en entre 2 y 4 millones de dólares.

"En resumen, Thompson nos quiere hacer creer que le dio millones de dólares en monedas de oro a un completo extraño, para ser transportadas a Belice, Nevis o algún otro lugar en el extranjero, pero no sabe a qué lugar del mundo fueron llevadas las monedas, cómo llegaron ahí, dónde están ahora, quién está a cargo de cuidarlas o cómo acceder a ellas", dijeron los inversionistas.

Thompson enfrenta dos años en prisión y una multa máxima de 250.000 dólares en su sentencia del 24 de noviembre.