Primer ministro israelí ordena revisar estatus de palestinos

El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó revisarla situación de ciertos barrios palestinos en el este de Jerusalén, confirmó el lunes un funcionario, una decisión que podría despojar a miles de palestinos de sus derechos de residencia en Israel.

Es poco probable que la medida supere los obstáculos legales israelíes, pero la posibilidad tiene inquietos a los palestinos en la ciudad. La revisión se produce después de semanas de violencia entre israelíes y palestinos, mucha de ella concentrada en el este de Jerusalén, la sección de la ciudad reclamada por los palestinos como su futura capital. Muchos de los palestinos involucrados en los ataques letales vienen de los barrios del este de Jerusalén. Cualquier medida para cambiar la situación de los palestinos en la ciudad amenazaría con desencadenar nuevos disturbios y atraería condenas internacionales.

La actual ronda de violencia comenzó el mes anterior con enfrentamientos en el sitio sagrado más sensible de Jerusalén, un recinto en la Ciudad Vieja que es venerado por judíos y musulmanes. Las confrontaciones rápidamente se extendieron a otras zonas de Jerusalén oriental, a través de Israel y dentro de Cisjordania y la franja de Gaza. En total, 10 israelíes han sido asesinados, mientras que 51 palestinos, incluidos 30 identificados como atacantes por Israel, han sido abatidos por el fuego israelí. Los vecindarios palestinos en Jerusalén oriental han sido escenario de enfrentamientos frecuentes entre jóvenes que lanzaban piedras y las fuerzas de seguridad de Israel.

El funcionario israelí dijo que Netanyahu ordenó recientemente la revisión de los barrios palestinos localizados fuera de la barrera que separa a Israel de Cisjordania. Aproximadamente un tercio de la población palestina en la ciudad, alrededor de 100.000 personas, viven fuera de la barrera.

Israel arrebató Jerusalén oriental y la margen occidental del río Jordán a Jordania en la guerra del Medio Oriente de 1967. Anexó inmediatamente Jerusalén oriental como parte de su capital en una medida que nunca ha sido reconocida internacionalmente.

Pocos palestinos aceptaron la ciudadanía israelí, temiendo reconocer la ocupación israelí, y la vasta mayoría tiene ahora los derechos de residencia.

Como residentes, gozan de libertad de movimiento, el derecho de trabajar en Israel y tienen acceso a los servicios sociales y de salud de Israel. Pero los palestinos reclamaron que esta situación es frágil, destacando que la gente puede ser despojada de su residencia si dejan la ciudad por periodos de tiempo prolongados. Grupos de derechos israelíes citando estadísticas oficiales de Israel dicen que un total de casi 14.000 palestinos han perdido sus derechos de residencia desde 1967.