Bolivia: Choferes paralizan La Paz por aumento de tarifas

Centenares de choferes del transporte público paralizaron el jueves por varias horas a La Paz al bloquear con sus vehículos las principales esquinas y avenidas para presionar a las autoridades municipales por un aumento en las tarifas de los pasajes.

En la tarde los choferes retiraron sus vehículos que desde temprano cerraban el paso, y el tráfico vehicular se normalizó, pero la capital quedó sin transporte público masivo. "Si el alcalde no escucha nuestra demanda volveremos al bloqueo de las mil esquinas", dijo el dirigente del gremio, Roy Paty.

El alcalde Luis Revilla calificó la protesta de "chantaje caprichoso" mientras que su Secretario de Viabilidad, Ramiro Burgos, principal negociador con los manifestantes, declaró a la prensa que "si los choferes quieren ser escuchados deberán suspender sus presiones".

Tras dos semanas de reclamos frente al despacho del alcalde, los choferes cerraron con sus vehículos las principales rutas que conectan cerca de medio millar de barrios con el centro de la ciudad lo que afectó al menos a 300.000 usuarios, según estimaciones preliminares de autoridades de La Paz, de 750.000 habitantes. Solo circularon pocos autos privados que lograron sortear el cerco por rutas que no estaban cerradas.

Escuelas y colegios del centro debieron suspender clases; oficinistas y funcionarios llegaron tarde, pero el comercio, la banca y todas las actividades económicas eran normales, según diversos informes. El corte de rutas obligó a suspender la salida de autobuses a otras ciudades.

Hasta el mediodía del jueves la única opción de transporte público masivo fue el teleférico con sus tres líneas que conectan esta capital con la vecina ciudad de El Alto. Las colas para abordar las cabinas aéreas eran kilométricas, según imágenes de televisoras locales.

La policía no intervino para repeler a los choferes y despejar las calles. Los agentes observaban de cerca para evitar disturbios. No se registró incidentes salvó algunas riñas callejeras entre transeúntes malhumorados y transportistas. Los manifestantes convirtieron las avenidas en canchas de fútbol mientras duró su protesta.

La televisora PAT mostró imágenes de algunos vehículos con los vidrios rotos por piedras en barrios periféricos lanzadas por ciudadanos que rechazaban el aumento de las tarifas alegando que el servicio del transporte público es deficiente.

"Las juntas de vecinos tomaremos medidas de hecho contra los choferes si continúan estos abusos. No pueden impedir el tráfico", dijo el dirigente vecinal Wálter Sempertegui. Las juntas vecinales advirtieron con salir en protesta contra los transportistas.

Revilla dijo que un estudio técnico encargado por la alcaldía determinará un eventual aumento de las tarifas y un plan para mejorar el cuestionado transporte público en La Paz.

Las tarifas son reguladas por las alcaldías de las ciudades.

La Paz y la vecina ciudad de El Alto concentran a poco más de 1,6 millones de habitantes.