Se duplican suicidios juveniles en North Carolina desde 2010

El número de suicidios juveniles en North Carolina se ha incrementado en más de un tercio entre 2013 y 2014, y se ha duplicado desde el inicio de la década, informó el lunes un panel de seguridad infantil durante su reporte anual de muertes de menores en el estado.

El año pasado, 46 menores se suicidaron, en comparación con los 34 del año previo y con los 23 de 2010, según datos recabados por las agencias estatales de estadística y salud pública, y dados a conocer por la North Carolina Child Fatality Task Force.

Aunque representan una pequeña porción de los 1.323 menores de hasta 17 años que fallecieron en 2014, los suicidios son particularmente preocupantes y serán el tema principal en la reunión de una comisión de grupo de trabajo, a realizarse en febrero.

"Cada niño que se suicida es una estrategia de prevención", dijo Michelle Hughes, directora ejecutiva de NC Childs, que trata asuntos infantiles. Hughes es copresidenta de la comisión de grupo de trabajo que discutirá el suicidio juvenil, con el objetivo de presentar recomendaciones a la Asamblea General, que tratará en la reunión de abril.

Hay varios factores que intervienen en los niños en riesgo de quitarse la vida, dijo Hughes, entre los que se incluyen altos niveles de ansiedad, enfermedades mentales, acoso escolar, y situaciones familiares negativas.

"Están en pleno desarrollo cerebral, y particularmente entre los jóvenes, la vida puede parecer abrumadora", recalcó.

La División de Salud Pública de North Carolina, el sector de tratamiento de salud mental de la entidad, y la Facultad Gillings de Salud Pública en la Universidad de North Carolina en Chapel Hill, ayudó a desarrollar un "plan de prevención del suicidio", publicado este año. Traza un sendero para coordinar esfuerzos de prevención del suicidio en todo el estado y brindar fácil acceso al público, incluyendo empresarios, educadores y trabajadores de salud, para que conozcan sobre las señales de alerta y los recursos.

En general, la tasa de mortalidad infantil en 2014 fue de 57,8 muertes por cada 100.000 menores, que es apenas superior a las 56,6 muertes en 2013 y refleja una tasa relativamente estable desde 2010. En general, la mortalidad infantil ha caído 46% desde 1991, cuando el grupo de trabajo comenzó sus actividades y la tasa era de 107,6 muertes por cada 100.000 menores.

La tasa de mortalidad entre los niños de raza negra y amerindios es más alta que la tasa general, mientras que entre los niños hispanos es menor al promedio estatal, de acuerdo con los datos.