Alaska experimenta remanentes de tormenta tropical Oho

Se esperaba que los remanentes de una tormenta tropical trajeran consigo fuertes lluvias y ráfagas de viento a las zonas del sureste de Alaska el viernes, en lo que es un extraño fenómeno climatológico.

Los remanentes de lo que fue el huracán Oho estaban siendo recogidos por un sistema de baja presión más grande, comentó David Levin, un pasante del Servicio Meteorológico Nacional en Juneau. Entre cinco y 15 centímetros (dos y seis pulgadas) de lluvia eran posibles a lo largo del sureste de Alaska para el viernes, aunque no había amenaza inmediata de inundaciones. Las ráfagas de viento en las comunidades de la franja sur como Ketchikan podrían alcanzar los 128,7 kilómetros por hora (80 millas por hora) el viernes, con vientos sostenidos de entre 48 y 64 kilómetros por hora (30 y 40 millas por hora), indicó la agencia.

Esta es una época típica de lluvia en el año para la región. Las autoridades en Sitka, donde tres personas murieron en agosto a causa de un deslizamiento de tierra, luego de que cayeron 63,5 centímetros (2.5 pulgadas) de lluvia en 24 horas, están conscientes del potencial de esta tormenta y permanecen alertas, dijo la secretaria municipal Sara Peterson.

Oho estaba entre un número histórico de ciclones tropicales en el Pacífico central en lo que va del año, que los funcionarios atribuyen a las temperaturas oceánicas inusualmente cálidas de El Niño. La temporada de huracanes se extiende hasta noviembre.

No es inusual para Alaska sentir los efectos remanentes de las tormentas tropicales del Occidente. La última vez que los restos de una tormenta tropical del Pacífico llegaron tan al norte, sin embargo, fue en 1975, recordó Levin.

Shaun Baines, un meteorólogo en Anchorage, mencionó que El Niño ofrece un entorno favorable para la formación de este tipo de sistemas tropicales, aunque adonde se dirigen depende en última instancia de los patrones climáticos en el lugar mientras se mueven fuera de los trópicos. Lo que es inusual en este caso es que los sistemas tropicales al norte de Hawai a menudo se deshacen rápidamente a medida que alcanzan temperaturas más frías del agua.

El entorno de El Niño y la temperatura superficial más cálida de lo normal en el noreste del Pacífico, frente a la costa noroeste de los Estados Unidos, podrían contribuir a la capacidad de las tormentas para sobrevivir mientras se encaminan al norte de Hawai, dijo Baines. Si pueden sobrevivir, hay una mejor oportunidad de que puedan afectar Alaska, agregó.