Colombia: Iglesia debe indemnizar a 2 víctimas de pederastía

Una diócesis católica del centro de Colombia deberá pagar el equivalente de casi 140.000 dólares a los familiares de dos menores que hace ocho años sufrieron agresiones sexuales de un sacerdote, se informó oficialmente el jueves.

La Corte Suprema ratificó así la primera condena civil en Colombia contra la Iglesia católica por pederastía.

El cura Luis Enrique Duque Valencia en 2007 abusó sexualmente de dos niños, entonces de siete y ocho años, en la parroquia de San Vicente de Paúl, en el municipio de Líbano, unos 116 kilómetros al noroeste de Bogotá, según la sentencia de 66 páginas del máximo tribunal que fue enviada a los medios por su oficina de prensa.

La Corte Suprema mantuvo en firme la decisión del Tribunal Superior de Tolima, que en julio de 2011 había hallado civilmente responsable a la Diócesis de Líbano-Honda por el mencionado caso de abuso sexual y por eso la condenó a pagar unos 400 millones de pesos en favor de los dos niños agredidos, de sus hermanos y de sus padres.

En concepto de la corte, carece de validez el argumento de la diócesis en el sentido de que los actos cometidos por Duque "son ajenos a la misión pastoral".

Por el contrario, para el alto tribunal, "si bien es cierto que la función de la Iglesia no es causar daño a los feligreses, está probado que el sacerdote se aprovechó de su investidura religiosa para cometer delitos sexuales sobre los menores".

Por ello, enfatizó el fallo, "la Diócesis está llamada a reparar el agravio que dicha institución --por medio de uno de sus agentes-- infligió a los demandantes".

Duque está purgando una condena de 18 años de prisión.

Aunque en la jornada no se conoció una reacción inmediata de la Diócesis de Líbano-Honda, hace cuatro años había dicho que, "como siempre lo ha hecho, respetará las decisiones judiciales". En ese momento hizo hincapié en que "nunca ha sido promotora ni cómplice de actos que atenten contra la dignidad de niños y jóvenes".

El caso de la condena por el caso de los dos menores no es el primero que enfrenta la Iglesia católica colombiana, a la que pertenecen al menos 5.500 sacerdotes y 14.600 monjas, según cifras de la Conferencia Episcopal de Colombia. Al menos cuatro curas han sido detenidos desde 2010 por cargos de abusos de menores, según la Conferencia.