Londres insta a la UE a acelerar deportaciones de migrantes

Gran Bretaña instó el jueves a la Unión Europea a acelerar la deportación de personas que no cumplen las condiciones para recibir asilo, mientras la UE afronta su peor crisis de refugiados en décadas.

En lo que va de año, más de 500.000 personas llegaron al continente en busca de asilo o empleo, provocando la peor crisis migratoria del bloque en los últimos tiempos.

Pero de los que no logran obtener asilo o residencia en alguna de las 28 naciones de la UE, menos del 40% regresa a sus países. La incapacidad de los países para hacer cumplir totalmente la ley es vista como un importante fallo en la política migratoria comunitaria.

"Necesitamos que Europa suba el ritmo", dijo la ministra británica del Interior, Theresa May, a periodistas antes una reunión con sus homólogos en Luxemburgo.

La UE "debería devolver a los migrantes económicos a sus países de origen. Es por lo que tenemos que centrarnos en los que abusan de nuestro asilo de asilo", añadió.

May instó a los socios de Gran Bretaña a tomar más refugiados directamente desde campos ubicados fuera de Europa, en lugares como Turquía, Líbano y Jordania -- siguiendo el ejemplo británico. Londres anunció que aceptará a 20.000 sirios alojados en estos recintos en los próximos cinco años.

Es probable que los ministros del Interior de la UE acuerden medidas contra los migrantes a los que se les han cerrado las puertas del bloque para poder agilizar su deportación.

Esto podría incluir medidas más estrictas como poner a los afectados bajo detención antes de su marcha para asegurar que no desaparecen y comienzan una vida fuera de la legalidad en los países del bloque.

Centrar la atención en la deportación y la detención convierte el debate migratorio en un tema incomodo, mientras Europa enfrenta una emergencia humanitaria de proporciones no vistas desde la Segunda Guerra Mundial.

"El control de las fronteras externas, la inmigración en general, y los regresos -- esto todo un paquete. Tenemos que trabajar en ello", dijo el ministro de Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, a su llegada a la reunión que preside.

La canciller alemana, Angela Merkel, enfrenta demandas de su propia coalición de centro-derecha para limitar el número de refugiados que pueden entrar al país.

Merkel dijo en la televisora pública alemana ARD el miércoles que la imposición de estos límites no era legalmente posible. Como líder del partido católico, dijo que no quiere "participar en una competencia sobre quien puede ser menos amistoso con los refugiados".

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Lorne Cook, en Bruselas, contribuyó a este despacho.