El primer ministro británico David Cameron efectuó su primera visita oficial a Jamaica, que durante casi tres siglos fue una lucrativa colonia británica hasta que se independizó hace 50 años.

Cameron prometió un paquete de ayuda por unos 300 millones de dólares para mejorar la infraestructura en el Caribe y revitalizar las relaciones de Londres con la región. El primer ministro llegó el martes y se iba el miércoles.

Pero es objeto de presiones para responder a una reclamación de los gobiernos del Caribe que buscan reparaciones por parte de Gran Bretaña y otras naciones europeas por el legado de la trata de esclavos.

Después de conversar con la primera ministra de Jamaica, Cameron reiteró que la posición del Reino Unido es que "no creemos que las reparaciones sean el camino correcto".

El miércoles planea hablar ante el Parlamento de Jamaica.