Después de recorrer Europa durante 25 días en buses, trenes, autos, una moto y un carro tirado por caballos, Firas Afandi llegó finalmente a su destino: Finlandia.

"Para mí, es donde quiero estar", dijo el ingeniero iraquí de 48 años frente a un centro de recepción para solicitantes de asilo en un barrio arbolado de Helsinki. Suspiró al recordar la travesía agotadora: "La gente aquí es civilizada, tranquila, y es silencioso".

Finlandia, un país de 5,5 millones de personas en el borde del Ártico, con bosques enormes y manadas de renos silvestres, se ha convertido, tan brusca como inesperadamente, en un destino de preferencia para los iraquíes que cruzan Mediterráneo juntos con otros cientos de miles de personas que huyen de la guerra y la pobreza en Medio Oriente y Africa.

Unos 11.900 iraquíes han pedido asilo en Finlandia este año, el 70% de todos los solicitantes. Más de 8.600 llegaron en septiembre. Solo Alemania, el destino elegido por la inmensa mayoría, ha recibido a más iraquíes, que constituyen un pequeño porcentaje de los migrantes que arriban a Europa.

El año pasado, apenas 790 iraquíes pidieron asilo en Finlandia, de los cuales 123 fueron aprobados. Algunos más recibieron permisos de estadía temporaria por razones humanitarias, como la edad, enfermedad o embarazo.

Las autoridades finlandesas dicen que el brusco aumento parece deberse en parte a rumores online de que las solicitudes de asilo reciben respuesta rápida, con beneficios generosos y trabajo en abundancia. La gente que atraviesa Europa difunde información y recomendaciones a través de Facebook y otras redes sociales.

En realidad, la recepción en Finlandia es bastante parecida a la de otros países de la UE, y la economía está en recesión por cuarto año.

"No sabemos de dónde vienen esas ideas", dijo Hanna Kautto, vocera del servicio de inmigración.

El procesamiento de un pedido de asilo dura en promedio seis meses y aumenta a medida que llegan más refugiados. En la vecina Suecia, otro destino para muchos, es de ocho meses.

El miércoles Kautto dijo que se suspendía temporalmente la toma de decisiones sobre los pedidos de asilo de iraquíes y somalíes debido a "la evaluación en curso de la situación de seguridad en Irak y Somalia".

Muchos iraquíes que llegaron a Malmö, Suecia, desde Dinamarca semanas atrás dijeron a la AP que iban camino de Finlandia. Algunos pensaban que recibirían los permisos de residencia con mayor rapidez. Otros, que las probabilidades de obtener la residencia permanente eran mayores.