El gobierno francés reducirá impuestos por valor de 11.000 millones de euros (12.300 millones de dólares) el año próximo, como parte de un presupuesto que busca flexibilizar una economía agobiada por el alto desempleo y el bajo crecimiento.

El presupuesto presentado al gabinete el miércoles es el primero durante la presidencia de Francois Hollande que cumple con las metas de déficit del gobierno.

El plan prevé exenciones impositivas a las empresas por valor de 9.000 millones de euros para impulsar la creación de empleos y la inversión. Es parte de un plan mayor de apoyo a las empresas, a desarrollarse entre 2014 y 2017, por 40.000 millones de euros. Los impuestos sobre los ingresos se reducirán en 2.000 millones de euros.

El presupuesto es la "confirmación" de que el gobierno está resuelto a "poner orden en las cuentas públicas", dijo el vocero oficial Stephane Le Foll.

Francia quiere reducir su déficit al límite impuesto por la UE, de 3% del PIB, para 2017. El presupuesto de 2016 prevé un déficit de 3,3%, comparado con 3,8% el año anterior.

Desde la elección de Hollande en 2012, las autoridades europeas han otorgado a Francia dos aplazamientos de la fecha para reducir el déficit al límite de la UE.

Este mes, Moody's Investor Service rebajó la calificación crediticia de Francia de Aa1 a Aa2, la tercera más alta. La agencia de calificación sostuvo que "el crecimiento económico francés será bajo en el mediano plazo", lo cual dificulta el saneamiento de las cuentas públicas.

El plan presupuestario se basa en que la economía, la segunda de la eurozona de 19 países, crecerá 1,5% el año próximo, comparado con 1% este año.