La fiscalía en París abrió una investigación preliminar sobre las acusaciones del gobierno francés de que el gobierno del presidente sirio, Bashar el Asad, cometió crímenes contra la humanidad.

Francia intenta mantener la presión internacional sobre Asad pese a los crecientes temores en algunos de sectores de que tras cuatro años de guerra civil, la mayor amenaza para Siria provenga ahora de los extremistas del grupo Estado Islámico, que han conquistado amplias extensiones del país.

La investigación francesa se basa en fotografías de cadáveres mutilados tomadas por un ex oficial sirio que huyó en 2013 y se centra en atrocidades supuestamente cometidas entre 2011 y 2013, indicó el miércoles la oficina del fiscal de París. Las pesquisas fueron solicitadas por el Ministerio de Exteriores.

La investigación, abierta ese mes, está en sus primeros pasos, explicó la portavoz de la fiscalía Agnes Thibault-Lecuivre. No está claro si los investigadores franceses viajarán a Siria, que sigue sumida en la guerra. Tampoco se sabe con exactitud quiénes podrían ser los acusados de concretarse los cargos ni cómo se los llevaría a juicio.

Sin embargo, el proceso tiene una importancia simbólica para el gobierno francés en medio de un repunte de los esfuerzos diplomáticos por poner fin al conflicto en Siria.

Rusia, un aliado clave de Asad, intentó esta semana en la Asamblea General de Naciones Unidas impulsar acciones internacionales contra el grupo EI, y algunas voces occidentales han suavizado su posición sobre Asad.

Francia inició esta semana sus ataques aéreos contra posiciones del grupo Estado Islámico en Siria, pero sigue negándose en redondo a aceptar a Asad porque reprimió protestas pacíficas en 2011 y afronta una oposición generalizada en su país. Francia no quiere que el actual presidente forme parte de una hipotética solución política.

"Ante estos crímenes que atacan a la conciencia humana, esta burocracia del horror, ante la negación de los valores de la humanidad, es nuestra responsabilidad actuar contra la impunidad de estos asesinos", dijo en un comunicado el ministro galo de Exteriores, Laurent Fabius.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que Washington está dispuesta a trabajar con Rusia e Irán para resolver el conflicto en Siria, pero que Asad no puede permanecer en el cargo.