Un fortalecido huracán Joaquín se acercó la tarde del miércoles a las islas centrales de las Bahamas, siguiendo una trayectoria que los podría llevar a la costa este de Estados Unidos para el fin de semana.

El fenómeno climático arrastraba vientos máximos sostenidos de 165 kph (105 mph) y se extendió a 55 kilómetros (35 millas) del vórtice de la tormenta en el océano Atlántico, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos con sede en Miami, que había pronosticado que Joaquín aumentaría de fuerza en los próximos días.

Las autoridades en las Bahamas se prepararon para hacer frente al temporal, cuyo vórtice se espera que pase cerca de o sobre diversas islas orientales durante la noche del miércoles o la mañana del jueves.

Se espera que vire hacia el norte y noroeste hacia territorio estadounidense el jueves por la noche o durante el viernes, pero los meteorólogos continuaban compilando información para determinar de qué manera afectará a Estados Unidos.

"Esta mañana teníamos en el aire aviones de reconocimiento de la Fuerza Aérea que nos proporcionaban información desde el interior del huracán, y asignaremos más recursos aéreos a este problema durante los próximos días ante la incertidumbre de si Joaquín impactará directamente o no la costa este de Estados Unidos o si permanecerá en el mar", declaró Rick Knabb, director del Centro Nacional de Huracanes.

Una alerta de huracán fue emitida para las islas de San Salvador, la Isla Cat, Eleuthera y Cayo Rum, con la amenaza de marejadas ciclónicas, inundaciones y entre 13 y 25 centímetros (cinco y 10 pulgadas) de lluvia, dijo Geoffrey Greene, meteorólogo senior del Departamento de Meteorología de Bahamas.

"Estaremos al tanto de ellas", dijo Greene sobre las islas en el extremo este de Bahamas.

Stephen Russell, director de la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias, dijo que la cercanía de la tormenta causó marejadas que provocaron un deslave en parte de la principal carretera en San Salvador y se pidió a algunas personas que habitan en las partes bajas de la isla de Mayaguana que evacuaran sus casas.

Tales islas tienen poblaciones relativamente pequeñas, como en San Salvador con menos de 1.000 personas, pero son vulnerables a las tormentas porque la mayoría de la gente vive en casas sencillas situadas en el litoral.

Una alerta también fue emitida para algunas de las islas más pobladas en el noroeste de las Bahamas, incluyendo Gran Bahama y New Providence, donde está la capital Nassau.

En Eleuthera, una pequeña franja al norte de la Isla Cat, la gente retiraba de sus patios cocos sueltos y otros escombros, al tiempo que instalaba persianas contra tormentas en medio de los vientos, dijo Chris Gosling, quien administra un servicio voluntario de ambulancias en la isla.

Los isleños han aprendido de tormentas pasadas a no correr riesgos.

"Las personas no se asustan demasiado. No hay nada que se pueda hacer. Si viene, viene y hay que hacer lo que se pueda", declaró Gosling, quien ha vivido 27 años en Eleuthera. "Si los pronósticos son correctos tendremos algo de viento y lluvia, y regresará al mar".

Las predicciones a largo plazo del Centro Nacional de Huracanes mostraban que la tormenta podría acercarse a la Costa Este de Estados Unidos sobre North Carolina el domingo.

"Los habitantes al norte de las Carolinas deberían prestar atención y dar seguimiento a la tormenta. No hay duda", dijo Eric Blake, especialista en el centro de huracanes. "Es un buen momento para actualizar el calendario de huracanes si alguien lo tiene atrasado esta temporada".

El vórtice de la tormenta se encontraba la tarde del miércoles a 155 kilómetros (95 millas) al este del centro de las Bahamas y avanzaba al suroeste a 11 kph (7 mph).

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Los periodistas de The Associated Press Tony Winton en Miami y Ava Turnquest en Nassau contribuyeron a este despacho.