Cristina Fernández reclamó a Estados Unidos su colaboración para dar con el paradero de un ex agente de inteligencia argentino sospechoso de cometer irregularidades en la investigación del atentado contra un centro judío de Buenos Aires en 1994.

La presidenta argentina reveló además que Estados Unidos pidió la colaboración de Argentina en 2010 en medio de las negociaciones secretas que ya en ese entonces se mantenían con Irán sobre un acuerdo nuclear.

En una entrevista con el canal C5N realizada en Nueva York y difundida el martes, Fernández detalló que por el momento las autoridades estadounidenses "no nos dieron explicación" sobre la situación del exespía argentino Jaime Stiusso quien, de acuerdo con la mandataria, radica en Estados Unidos. Fernández viajó a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Stiusso se desempeñaba como jefe de operaciones de la disuelta Secretaría de Inteligencia hasta su despido en noviembre de 2014. Durante más de dos décadas, el exagente tuvo un activo rol en la investigación del atentado contra un centro judío en Buenos Aires, por el cual la justicia argentina responsabiliza a Irán.

Según la presidenta, Stiusso "intervino desde el primer momento en el atentado en 1994 y era el que prácticamente manejaba al fiscal (Alberto Nisman) y lo proveía de información, aparentemente de servicios extranjeros".

Nisman apareció muerto a fines de enero de este año en circunstancias misteriosas a los pocos días de presentar una denuncia contra Fernández como ideóloga de un supuesto plan de encubrimiento de los acusados iraníes por el ataque terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). Según el fiscal, ese era el propósito oculto de un memorando de cooperación judicial que el gobierno argentino había firmado con Teherán en 2013 para destrabar la causa por el atentado.

Tras el fallecimiento del fiscal, Fernández acusó a Stiusso de ser el mentor de la denuncia de Nisman contra ella y sugirió que estaría detrás de su muerte. Stiusso declaró como testigo en la causa por la muerte de Nisman, pero no aportó información sustancial. Luego abandonó el país.

Antes de la difusión de la entrevista, la cancillería argentina se quejó en un comunicado por la falta de colaboración de Estados Unidos para dar con el paradero de Stiusso.

Según la nota, "por tratarse de un ex agente de inteligencia, (Stiusso) estaba obligado por ley a presentarse cada vez que fuese citado por las autoridades. El señor Stiusso ha violado dicha obligación... La Justicia argentina ha enviado 8 exhortos sin que hasta el momento haya recibido la información requerida"

El documento agregó que por la vía diplomática también se ha solicitado ayuda para dar con el exespía, aunque sin resultado.

"El presidente Obama, quien sí quiere ser efectivo en combatir el terrorismo internacional, debería comenzar con cooperar con los demás gobiernos", subrayó la cancillería.

Un equipo de fiscales que reemplazó a Nisman en la unidad especial AMIA denunció irregularidades y solicitó a Interpol la emisión de una circular azul para la búsqueda de Stiusso.

Por otra parte, la justicia lleva adelante otra investigación contra Stiusso por supuesto lavado de dinero a partir de una denuncia de los actuales responsables de la agencia de inteligencia.

En la misma entrevista, Fernández cuestionó "la hipocresía" de la diplomacia estadounidense en torno a Irán. Reveló que en 2010 un asesor de la Casa Blanca para asuntos nucleares pidió la colaboración de Argentina para poder avanzar en un acuerdo con Irán.

Según Fernández, Teherán había puesto como condición que se permitiera el funcionamiento de un reactor nuclear, y Argentina, líder mundial en producción de uranio con fines pacíficos, podía abastecerlo. La mandataria dijo que cuando pidió que se "pusiera por escrito" la ayuda solicitada, "nunca más supimos" del asesor.

"Cuando firmamos en 2013 con Irán el convenio de cooperación, se desataron todos los demonios. Acá (por Estados Unidos) hubo comentarios que no íbamos a tener resultados... Me gusta que la gente entienda con qué hipocresía se manejan las relaciones internacionales", lamentó la presidenta.