Arabia Saudí fue sacada el jueves de la lista de acusados en una serie de demandas interpuestas por los familiares de las víctimas del 11Sep, luego de que un juez señalara que los abogados no han mostrado evidencia suficiente que vincule al país con los atentados terroristas.

El juez federal de distrito, George Daniels, emitió un decreto escrito en el que dice que los abogados de los demandantes no han mostrado hechos suficientes para superar la inmunidad soberana de Arabia Saudí. También descartó de la lista de acusados a la Alta Comisión Saudí para la Ayuda de Bosnia y Herzegovina bajo los términos de que la agencia caritativa es un instrumento de Arabia Saudí y por ende está protegida por la inmunidad soberana.

El juez escribió que la evidencia debería mostrar que Arabia Saudí o sus funcionarios tomaron acciones para respaldar el plan terrorista. Quince de los 19 secuestradores eran ciudadanos saudíes.

Entre la evidencia rechazada por el juez por considerarla insuficiente se incluyeron acusaciones recientes de un hombre conocido como el "Vigésimo Secuestrador", Zacarias Moussaoui, quien dijo que un príncipe saudí lo ayudó financieramente en 2001, cuando estudiaba en una escuela de pilotos en Norman, Oklahoma, y quien también canalizó una gran cantidad de fondos a algunos de los 19 hombres que secuestraron aviones el 11 de septiembre de 2001.

Moussaoui estaba bajo custodia el 11 de septiembre, y en abril de 2005 se declaró culpable de conspirar con los secuestradores para matar ciudadanos estadounidenses. Cumple una sentencia de por vida en Supermax, conocida como "El Alcatraz de las Rocallosas".

Arabia Saudí había sido reinstalada en diciembre de 2013 como una de las partes acusadas por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito en Manhattan. Un juez de una corte menor había sacado previamente al reino árabe de la lista de acusados basándose en la inmunidad soberana.

Las demandas fueron interpuestas en 2002 en contra de naciones, empresas y organizaciones acusadas de respaldar a al-Qaida y otros grupos terroristas, y piden miles de millones de dólares como indemnización.