Una compañía de reparación y mantenimiento de plataformas petroleras con sede en Estados Unidos se disculpó con cientos de trabajadores extranjeros de la India que fueron traídos a la Costa del Golfo de México con promesas falsas y albergados en condiciones asquerosas para ayudar a reparar daños ocasionados por el paso del huracán Katrina, dijo el martes un despacho de abogados.

La disculpa es parte de un arreglo por 20 millones de dólares que Signal International, de Mobile, Alabama, aceptó en julio, anunció el martes el Southern Poverty Law Center (SPLC). El grupo y otros, incluida la Unión Americana de Libertades Civiles, habían demandado a Signal en representación de los trabajadores extranjeros, y calificaron el asunto como el caso más grande de tráfico laboral en la historia de Estados Unidos.

Signal contrató aproximadamente 500 soldadores y trabajadores de astillero después del devastador paso del huracán en 2005 a fin de realizar con premura trabajo de reparación de equipo y plataformas petroleras dañadas por la tormenta.

La compañía envió una carta con fecha del 22 de septiembre a trabajadores temporales, en la que se disculpa por sus acciones, según el despacho de abogados. Signal no respondió el martes un mensaje de The Associated Press buscando su comentario; la AP obtuvo una copia de la carta.

Los trabajadores fueron traídos a Mississippi y Texas con falsas promesas de residencia permanente en Estados Unidos y pagó 10.000 dólares o más a reclutadores, según Jim Knoepp, subdirector jurídico del SPLC. La mayoría de los trabajadores vendieron propiedades o endeudaron a su familia para pagar los gastos, señaló el despacho de abogados, agregando que los trabajadores además acusaron a Signal de obligarlos a pagar aproximadamente 1.000 dólares mensuales por vivir en remolques sucios y atestados.

Richard Marler, director ejecutivo y presidente de Signal, dijo en la carta que la compañía estaba expresando su "más sincera disculpa y pesar por el trato a sus trabajadores temporales". Agregó que la empresa "lamenta profundamente las condiciones de vida a las que fueron sometidos".

Según la carta, Marler dijo además que "la compañía ha aprendido de sus errores".

"Esperamos que esto ayude a disuadir a otras compañías de explotar a trabajadores temporales, o a cualquier trabajador", dijo Alan Howard, presidente de la junta directiva de SPLC.

En febrero, los cinco primeros demandantes ganaron un veredicto por 14 millones de dólares en la corte federal en Nueva Orleans. Esa victoria condujo al acuerdo, el cual fue parte de una solicitud de protección por bancarrota presentada por la empresa en julio, según el SPLC.