El primer ministro croata criticó el martes un plan de Hungría de construir una valla entre ambos países, al señalar que nada podrá frenar la ola de personas que buscan refugiarse en países europeos más ricos.

Zoran Milanovic no se contuvo al criticar a su homólogo húngaro Viktor Orban al visitar un campamento de paso en la villa oriental croata de Opatovac, indicando que los líderes de ambos países vecinos apenas han hablado.

"No existe río fronterizo entre Croacia y Hungría y es virtualmente imposible frenar este flujo amargo de personas a la deriva", agregó el primer ministro croata.

"No es correcto. Entonces no hablaré con Orban, me pregunto quién habla con él", afirmó.

Las tensiones sobre cómo lidiar con los migrantes han enfrentado entre sí a muchos líderes del sureste de Europa. Las palabras más fuertes hasta ahora han sido entre Croacia y su vieja rival Serbia, pero las francas declaraciones de Milanovic sobre Hungría ponen en evidencia cuánto trabajo diplomático se necesita entre los países de la región.

La posibilidad de una valla entre Croacia y Hungría ha despertado preocupación en la región desde que Hungría cerró su frontera con Serbia el 15 de septiembre. Esta acción hizo que muchas personas se encaminaran hacia Croacia, donde miles de personas que huyen de conflictos y pobreza en África, Asia y Oriente Medio, atestan los caminos cerca de la frontera con Croacia.

La nación balcánica de 4,2 millones de habitantes y agobiada por problemas económicos está encaminando a las personas hacia Hungría y Eslovenia y otra valla complicaría la situación, que actualmente está empeorando debido al mal tiempo y por la incertidumbre sobre qué hacer.

Los solicitantes de asilo caminan con dificultad bajo la lluvia y por lodosos en Croacia, mientras el mal tiempo empeora su recorrido.

El martes, la lluvia constante ocasionaba miseria por todos lados. Socorristas entregaban ropa seca y describían horrores viendo infantes empapados hasta los huesos bajo capas y capas de ropa.

Unas 85.000 personas han ingresado a Croacia en las últimas dos semanas y crece el temor por los miles que siguen llegando.

La Organización Internacional para las Migraciones dice que un número récord de personas ha cruzado el Mediterráneo hacia Europa este año, lo que ha causado el cierre de fronteras. La OIM dijo el martes que en lo que va del año 522.124 personas han cruzado el mar hacia el continente, comparado con 219.000 en todo el año pasado.

Unos 388.000 llegaron vía Grecia y más 175.000 de ellos vienen de Siria, la principal fuente de refugiados debido a la guerra. Otros 6.710 sirios llegaron por Italia. La OIM calcula que 2.892 han muerto en el mar, la mayoría proveniente del norte de África camino a Italia.