Los trabajadores de la estatal Mutún, un yacimiento rico en hierro, tomaron las oficinas de la compañía luego de que el gobierno boliviano anunció su cierre temporal.

Los empleados reclaman que se mantengan sus puestos de trabajo y se les paguen los salarios adeudados.

"Es un atropello, no pueden cerrar así como así una empresa. Nosotros exigimos que el gobierno nos dé una estabilidad y seguridad social. ¿Qué vamos hacer sin nuestros trabajos? El gobierno tiene que darnos una solución", dijo el martes a The Associated Press Mario Pastor, portavoz de los trabajadores.

Los empleados de la Empresa Siderúrgica Mutún que explota el yacimiento, ubicado a unos 450 kilómetros al este de La Paz, tomaron las oficinas en exigencia del pago de sus salarios después del anuncio del cierre, informó Pastor. Se prevé que Pastor y un grupo de representantes se reúnan con el ministro de Minería César Navarro el miércoles.

El vicepresidente Álvaro García Linera anunció la víspera el cierre temporal de la empresa creada por un decreto del presidente Evo Morales.

"Se está cerrando Mutún tal como lo conocimos, con una administración... que no producía nada", señaló García Linera. Advirtió, sin embargo, que la empresa volvería a operar si se concretan "avances muy importantes" que realizó el ministro de Minería con empresas chinas que aportarían tecnología y créditos.

La empresa cuenta con unos 94 trabajadores.

"Con esto las esperanzas quedan sepultadas", dijo el alcalde de Puerto Suárez, Sebastián Hurtado. Puerto Suarez es la región donde se encuentra Mutún.

En 2007 la compañía fue adjudicada a la firma india Jindal. Cinco años después Jindal abandonó Bolivia tras denunciar que el gobierno no había hecho su parte del trato. El gobierno boliviano, en tanto, aseguró que la empresa no cumplió con el plan de inversiones que había prometido.