El ministro de Defensa de Dinamarca renunció el martes después de admitir que contrató a un consejero cuyo salario fue pagado por los contribuyentes para ayudarle con su campaña electoral al Parlamento en junio.

En los últimos meses, Carl Holst no daba respuestas claras a los cuestionamientos de si había contratado a Christian Ingemann Nielsen, su consejero de prensa en la Región de Dinamarca Meridional, para su campaña a las elecciones del 18 de junio.

Pero al final, el expolítico de 45 años tuvo que admitirlo.

En Dinamarca los asesores políticos no pueden ayudar a los legisladores en campañas electorales.

Se espera que el primer ministro Lars Loekke Rasmussen anuncie al reemplazo de Holst el miércoles.