Manifestantes palestinos chocaron el martes con las fuerzas israelíes en Cisjordania y tres turistas recibieron heridas leves de piedras arrojadas por los palestinos. La situación era tensa luego de varios días de violencia en el lugar más sagrado de Jerusalén.

El lugar, llamado por los judíos el Monte del Templo y por los musulmanes el Noble Santuario, estaba en calma el martes. Unos 600 turistas y un centenar de israelíes entraron al lugar sin incidentes graves.

En los últimos días, Israel prohibió el acceso a varones musulmanes menores de 50 años, una medida destinada, dijo, a aliviar las tensiones.

El sitio ha visto choques durante las últimas dos semanas. Manifestantes palestinos se atrincheraron en la Mezquita de Al-Aqsa para arrojar piedras, bombas incendiarias y petardos a la policía israelí en el exterior.

El sitio en la Ciudad Vieja de Jerusalén es frecuentemente escenario de enfrentamientos y su suerte es uno de los diferendos cruciales del conflicto entre israelíes y palestinos. Jerusalén oriental, capturado por Israel en la guerra de Medio Oriente de 1967, es reclamado por los palestinos para su futura capital.

Para los musulmanes es el lugar desde donde el profeta Mahoma ascendió al cielo, pero también es el lugar más sagrado del judaísmo, donde se alzaban dos templos en tiempos bíblicos. Bajo un acuerdo de larga data, los judíos pueden visitarlo, pero no pueden orar allí.

Los palestinos consideran que esas visitas son una provocación y corren rumores de que los judíos quieren apoderarse del lugar, lo cual dio lugar a los choques recientes. Israel dice que no tiene planes de modificar los acuerdos, pero los llamados de un grupo religioso judío a visitar el lugar y las restricciones israelíes a las visitas de musulmanes han agudizado las tensiones.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que Israel se compromete a mantener el acuerdo, pero que los palestinos lo están violando.

"Israel quiere la paz con el pueblo palestino que desgraciadamente sigue difundiendo mentiras groseras sobre nuestra política en el Monte del Templo. Exigiré que se ponga fin a estas incitaciones enloquecidas", dijo Netanyahu en la Asamblea General de la ONU.