Vladimir Putin se mantuvo relajado, Barack Obama fue serio pero firme y el presidente de Irán llegó sonriendo. Los líderes mundiales pasaron de distinta manera la primera jornada de la reunión de la ONU que tiene como objetivo combatir las peores crisis del mundo: un histórico flujo de refugiados, el incremento de amenazas como el grupo Estado Islámico y el conflicto en Siria.

Por primera vez, el secretario general de Naciones Unidas pidió el lunes que se tocara el tema de la guerra civil en Siria en la Corte Penal Internacional, mientras que el mandatario de Irán, Hassan Rouhani, dijo el reciente acuerdo nuclear firmado por su país con las potencias mundiales tenía un objetivo más extenso: "Queremos proponer una nueva y constructiva forma de recrear el orden internacional".

El presidente de China, Xi Jinping prometió aportar 1.000 millones de dólares para los esfuerzos de paz de la ONU.

Y el rey Abdullah II de Jordania realizó una sincera defensa del lado pacífico del mundo musulmán ante la presencia de "los forajidos del islam que operan actualmente en el mundo".

"¿Cómo y en qué momento el temor y la intimidación se metieron tan insidiosamente en la conversación cuando hay mucho más que decir sobre el amor de Dios?", preguntó antes de citar el Corán en asuntos de piedad.

El rey dijo que el levantamiento de grupos como el Estado Islámico y las crisis que han provocado representan "una tercera guerra mundial, y creo que debemos responder con la misma intensidad". Jordania comparte fronteras tanto con Siria como con Irak, y los refugiados sirios componen el 20% de la población actual del país.

En su discurso ante los líderes de los 193 países de la ONU, Ban Ki-Moon pidió una solución pacífica al conflicto en Siria, que está en su quinto año y en el que ha muerto más de un cuarto de millón de personas.

Ban dijo que cinco naciones "tienen la clave" para alcanzar una solución política en Siria: Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí, Turquía e Irán.

Obama y Putin, horas antes de su primer encuentro en persona en casi un año, no dieron indicios de cerrar la brecha en sus posturas encontradas sobre la crisis en Siria.

Sobre el presidente sirio Bashar Assad, Obama dijo: "Cuando un dictador asesina a decenas de miles de sus propio pueblo, ya no es asunto interno de ese país". Estados Unidos está preparado para trabajar con cualquier país, incluyendo Rusia e Irán, para resolver el conflicto en Siria, aseguró Obama.

El presidente de Estados Unidos también criticó a Rusia y China sin dar nombres. "Los caudillos de la actualidad se vuelven la bujía que enciende la revolución del mañana", advirtió Obama. Al criticar las restricciones a la libertad de expresión, agregó: "Puedes controlar el acceso a la información, pero no puedes volver verdad una mentira".

Putin, quien se presentó a una reunión de la ONU por primera vez en una década y no estaba en el asiento de Rusia del recinto al momento del discurso de Obama, pidió la creación de una extensa coalición internacional contra el terrorismo, luego de la sorpresiva acción de las últimas semanas para incrementar su presencia militar en Siria y para compartir inteligencia sobre el grupo Estado Islámico con Irán, Irak y Siria.

El líder ruso rechazó las preocupaciones de Occidente sobre las ambiciones de su país en Siria y dijo que sería "un enorme error rehusarse a cooperar" con el gobierno sirio.

La mesa de Ucrania, justo frente al podio, estuvo vacía al momento del discurso de Putin. Ucrania libra una batalla contra separatistas prorrusos en el este, mientras que Rusia rechaza cualquier apoyo a su causa.

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Los periodistas de Associated Press Edith M. Lederer, Christopher Bodeen y Vladimir Isachenkov en las Naciones Unidas colaboraron con este despacho.