La presidenta argentina Cristina Fernández agradeció el lunes a Naciones Unidas la aprobación de una iniciativa que impulsa un nuevo marco global que regule los procesos de reestructuración de deuda de los países, un paso que describió como el primer intento serio de poner "razonabilidad" al sector financiero.

"Significa no una ayuda a la Argentina, que está depositando al 100 por ciento lo acordado a sus acreedores, es una ayuda para el resto del mundo", dijo Fernández durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

"Las finanzas no pueden seguir manejando la política", agregó.

La misma asamblea aprobó a principios de septiembre la medida por 136 votos a favor, seis en contra y 41 abstenciones. La resolución habla del derecho de los estados a reestructurar su deuda, la inmunidad soberana de la que gozan y el respeto que debe tenerse por las mayorías calificadas en los procesos de reestructuración. Propone que si una mayoría de acreedores acepta el arreglo propuesto por un país deudor, el resto debe aceptar esa decisión. El objetivo de la propuesta es proteger a naciones de ataques especulativos de fondos de cobertura.

La iniciativa nació tras la larga lucha judicial que Argentina mantiene con fondos de cobertura estadounidenses --conocidos en el país como "fondos buitre"-- que le exigen al país sudamericano el pago de miles de millones de dólares tras los canjes de deuda soberana que realizó hace años.

Por otro lado, Fernández pidió a Estados Unidos y a Irán que colaboren para el esclarecimiento del caso AMIA, es decir, del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en el que murieron 85 personas en Buenos Aires, en 1994. Argentina ha acusado a cinco iraníes de haber participado en el atentado.