El presidente mexicano Enrique Peña Nieto advirtió el lunes sobre el riesgo de discursos populistas que buscan sembrar "odio y rencor" para cumplir con ambiciones personales.

En su discurso ante la asamblea general de las Naciones Unidas, el mandatario indicó que la crisis económica mundial y la creciente desigualdad generan un terreno fértil para "la amenaza de los nuevos populismos".

"Nuevos populismos de izquierda y de derecha, pero todos riesgosos por igual", señaló Peña Nieto, sin mencionar países ni nombres.

"Las sociedades deben estar alertas frente a quienes se aprovechan de sus miedos y preocupaciones, ante los que siembran odio y rencor, con el único fin de cumplir agendas políticas y satisfacer ambiciones personales", agregó el presidente.

Su mensaje se produce en momentos en que la campaña presidencial republicana en Estados Unidos está teñida por discursos contra los migrantes, especialmente de parte del líder en las encuestas, Donald Trump.

En ese sentido, Peña Nieto dijo que la ONU debe asumir un papel protagónico en un esfuerzo global para proteger los derechos de los migrantes.

"En todos los continentes, en todas las latitudes, los migrantes viven historias de riesgo, rechazo, discriminación y abuso", señaló el líder mexicano, por cuyo país también transitan anualmente miles de migrantes centroamericanos con rumbo a Estados Unidos, muchos de los cuales son víctimas de abusos y discriminación. "Estas condiciones se agravan cuando son estigmatizados y responsabilizados de las dificultades propias de los países de destino".

"En todo el orbe, millones de migrantes necesitan una respuesta colectiva y efectiva, una respuesta global que debe surgir desde la Organización de las Naciones Unidas", apuntó.

Por otro lado, Peña Nieto abogó por el fin del embargo económico de Estados Unidos contra Cuba. Dijo que el reciente acercamiento diplomático entre ambos países marca el momento ideal para terminar con el bloqueo que existe desde 1962.

México votó a favor de eliminar el bloque en la anterior asamblea general de la ONU, en la que sólo Estados Unidos e Israel votaron a favor de mantenerlo.