Las preocupaciones sobre la salud de la economía china y otra gran liquidación de inversiones en el sector farmacéutico arrastraron el lunes el mercado accionario a su peor nivel del año.

Empresas del sector energético y de materias primas cayeron ante los reportes de que las ganancias de las compañías industriales chinas sufrieron un marcado declive en agosto, incrementando las inquietudes sobre una recesión en la segunda economía más grande del mundo. Las acciones en el sector de servicios de salud retrocedieron, debido a que las farmacéuticas alargaron su tendencia a la baja de la semana anterior provocada por presiones legislativas sobre sus políticas de precios.

Durante agosto y septiembre las acciones cayeron visiblemente por el temor de que la desaceleración en China sea peor a lo pensado originalmente y contagie a otras economías emergentes. La recesión podría comenzar a perjudicar a empresas estadounidenses que dependen de la demanda en el extranjero para obtener gran parte de sus ganancias.

"Cuando el mercado está a la baja, el primer lugar al que hay que voltear a ver es China", dijo John Manley, estratega de inversiones en Wells Fargo Fund Management. "Ahora mismo, necesitamos evidencia de que China no está retrocediendo tanto y que las ganancias estarán bien".

El índice Standard & Poor's 500 cayó 49,57 puntos, 2,6%, hasta los 1.881,77. El indicador está actualmente 14 puntos por encima de su peor nivel del año, alcanzado el 25 de agosto.

El promedio industrial Dow Jones perdió 312,78 unidades, 1,9%, para cerrar en 16.001,89. El compuesto Nasdaq se desplomó 142,53 puntos, 3%, hasta 4.543,97.

El retroceso del lunes volvió a colocar al S&P 500 en "corrección" un término de Wall Street que significa un descenso de al menos 10% respecto a su más reciente máximo. El indicador está 11,7% debajo de las 2.130,82 unidades alcanzadas en mayo de este año.

Algunos analistas se sorprendieron con la intensidad de las ventas del lunes, dada la relativa solidez de la economía estadounidense. Las contrataciones se están recuperando, así como el mercado de bienes raíces.

"La economía sigue mejorando. No hay motivos para una presión de ventas tan severa como esta", dijo Robert Pavlik, estratega de mercado en jefe para Boston Private Wealth.

El sector farmacéutico extendió su tendencia de ventas por segunda semana consecutiva. El índice Nasdaq Biotechnology retrocedió 6%, su peor jornada en más de cuatro años. El sector, uno de los favoritos de los inversionistas, retrocedió la semana pasada luego de que la candidata presidencial demócrata, Hillary Rodham Clinton anunció un plan para combatir el reciente incremento de los medicamentos. El sector ha perdido 27% desde que en julio alcanzó su mejor momento.

La metalúrgica Alcoa fue una de las empresas que marchó contra corriente el lunes y cerró al alza luego de anunciar que se dividirá en dos empresas independientes. Sus acciones se incrementaron 6% hasta los 9,59 dólares.

En Europa, Volkswagen retomó su descenso y perdió 7% luego de que fiscales alemanes abrieran una investigación contra su ex director general, Martin Winterkorn, para intentar determinar la responsabilidad por la venta de vehículos con datos de emisiones manipulados.

Las acciones de otras armadoras europeas como BMW, Daimler y Fiat Chrysler también cerraron a la baja.

Los precios de los bonos del gobierno estadounidense se incrementaron, rediciendo el rendimiento a 10 años de las notas del Tesoro a 2,10% con respecto al 2,16% del viernes.

El precio del crudo tuvo una marcada pérdida ante la preocupación de una débil economía global que reduciría la demanda de energía. El crudo estadounidense de referencia perdió 1,27 dólares para cerrar a 44,43 dólares por barril en Nueva York. El crudo Brent, un referente internacional utilizado por muchas refinerías estadounidenses, perdió 1,26 dólares para cerrar a 47,34 dólares por barril en Londres.

El oro perdió 13,90 dólares para venderse en 1.131,70 dólares por onza. La plata retrocedió 57 centavos para terminar en 14,54 dólares por onza y el cobre perdió 3,2 centavos para ubicarse en 2,25 dólares por libra.