El jefe del equipo negociador del gobierno en el proceso de paz con la guerrilla de las FARC sostuvo el lunes que el papa Francisco ha sido clave en los avances alcanzados hasta ahora en la mesa de negociación de La Habana.

"El papa jugó un papel muy significativo e igualmente significativo será el papel que tiene que jugar en el futuro", indicó Humberto De la Calle en una rueda de prensa en la Casa de Nariño o sede de gobierno.

Según De la Calle, Francisco conversó en un par de oportunidades con el presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien mantuvo al jerarca católico al tanto de los avances de las negociaciones.

Al detallar algunos aspectos del acuerdo, Sergio Jaramillo, Alto Comisionado para la Paz, defendió que en el modelo de justicia acordado el miércoles en Cuba, y cuyas penas faltan por concretarse, prevalecerán las "sanciones restaurativas" por lo que los guerrilleros o los soldados condenados tendrían que hacer labores a la comunidad relacionadas, por ejemplo, con trabajos para sustituir la hoja de coca o el retiro de minas antipersonas. "Porque lo importante es reconstruir el país" añadió el negociador del gobierno.

Sobre las críticas al acuerdo de justicia vertidas por la organización Human Rights Watch sobre que este acuerdo otorga impunidad a los culpables de graves crímenes Jaramillo dijo que los opositores del proceso siguen utilizando especulaciones para criticar un acuerdo que está basado en el respeto de los derechos humanos y a la luz de los estándares internacionales.

"Se están inventando espantapájaros con los cuales pelear sobre la base de especulaciones y dicen por ejemplo que la concentración puede ser en todo el país y critican la restricción efectiva y que la concentración puede ser en varios municipios, cuando en ninguna parte está escrito eso", dijo Jaramillo.

"Es obvio que tiene que ser un sitio, un lugar, lo que pasa es que todavía no nos hemos puesto de acuerdo en puntos claves sobre cómo va a ser el sistema de vigilancia y control, qué organismo va a tener esa responsabilidad y cuando lo tengamos, le diremos al país esos detalles", añadió.

El miércoles, en la capital cubana, Santos y el máximo jefe de las FARC, "Timoleón Jiménez" o "Timochenko", suscribieron un acuerdo sobre la forma en que serán resarcidas las víctimas del conflicto colombiano. Ese punto incluye la justicia transicional, o la forma en que los actores de la guerra interna en Colombia pagarán por sus crímenes.

Desde fines de 2012 el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) adelantan en Cuba un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones entre las partes.