Una niña de nueve años murió en el sureste de Turquía después de un cohete lanzado por rebeldes curdos errase su objetivo e impactara contra una vivienda, según la policía turca. Otras cinco personas resultaron heridas.

Los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Curdistán, o PKK, dirigían su ataque del viernes por la noche contra un vehículo policial en la localidad de Bismil, pero el proyectil alcanzó a la casa, indicó el comunicado policial.

Además, unos 20 soldados que viajaban en un vehículo militar resultaron heridos el lunes cuando supuestos rebeldes del PKK detonaron una bomba en la carretera de la provincia de Bitlis, de mayoría curda, según la agencia privada de noticias Dogan. Ninguno sufría lesiones graves.

La violencia entre el PKK y las fuerzas turcas de seguridad se reavivó este verano, acabando con el frágil proceso de paz con los curdos.