Policía antimotines israelí y jóvenes manifestantes palestinos se enfrentaron brevemente en el lugar sagrado más sensible de Jerusalén a primera hora del domingo, elevando las tensiones antes de una importante festividad judía. No se reportaron heridos ni arrestos.

Los choques se produjeron en una zona de la ciudad vieja de Jerusalén venerado tanto por judíos como por musulmanes. En el lugar suelen producirse disturbios e Israel ha reforzado la seguridad allí tras enfrentamientos en las últimas semanas.

En el incidente del domingo, según la policía israelí, un pequeño grupo de jóvenes palestinos enmascarados lanzó piedras y petardos contra los agentes congregados en la entrada principal al recinto. La policía, muchos de ellos sosteniendo escudos antimotines, respondieron con granadas aturdidoras y la multitud se dispersó rápidamente.

Los disturbios se producen horas antes del inicio del Sucot, un festival de una semana de duración que celebra la cosecha de otoño y conmemora la peregrinación por el desierto de los primeros israelitas tras el éxodo de Egipto.

El lugar sagrado, ubicado sobre una colina, es conocido por los judíos como Monte del Templo -- donde se alzaban los templos bíblicos. Para los musulmanes es la Explanada de las Mezquitas o Noble Santuario, donde está la mezquita de Al-Aqsa desde la que, según su fe, el profeta Mahoma ascendió a los cielos.

Desde que Israel capturó Jerusalén oriental a Jordania en 1967, se ha permitido a los judíos visitar el lugar, pero sin orar. En virtud de un acuerdo, las autoridades musulmanas manejan los asuntos religiosos y civiles de la zona bajo la supervisión de Jordania, mientras que la policía israelí supervisa la seguridad.

Los disturbios comenzaron en la víspera de la festividad del Año Nuevo judío de Rosh Hashaná, cuando los palestinos se atrincheraron dentro de la mezquita de Al-Aqsa y lanzaron piedras y petardos contra los agentes. Entre los palestinos corrieron rumores de un "complot" de los judíos para asumir el control del sitio.

En los disturbios del domingo, decenas de palestinos entraron en el complejo durante la noche y a primera hora de la mañana por temor a que un gran número de judíos visitaran el lugar con motivo de la fiesta judía. Medios sociales palestinos se han llenado de advertencias sobre estas visitas.