Una marcha de gays, lesbianas, travestis y transexuales se realizó el sábado en la capital paraguaya para reclamar a las autoridades el cese de todo tipo de discriminación.

Aproximadamente medio millar de personas aglutinadas en las organizaciones no gubernamentales Aireana, Panambí y La Serafina realizaron una caminata por el centro de Asunción.

Tras el recorrido de unos 500 metros, los manifestantes permanecieron en los jardines del panteón nacional de los héroes en donde participaron de un acto cultural.

"Nuestro lema en el duodécimo aniversario de este tipo de marchas es Discriminación nunca más, Paraguay es diversidad y Ley contra la discriminación ya", dijo Carolina Robledo a los periodistas, presidenta de Aireana.

En Paraguay la constitución nacional dice que el matrimonio debe ser formado por un hombre y una mujer razón por la que no existe una ley que autorice la unión entre individuos del mismo sexo.

El senador Carlos Filizzola, de la coalición opositora izquierdista Frente Guasú, dijo en entrevista con The Associated Press que es "imposible poner en práctica una ley contra todo tipo de discriminación porque existe mucha presión de las iglesias cristianas que consideran que, al aprobarse eventualmente, una ley sobre el tema pase a ser una legalización encubierta del aborto, por ejemplo".

Respecto a la posibilidad de aprobarse una ley para el matrimonio igualitario, dijo: "se debe cambiar la constitución y para eso se necesita mucha movilización social y fuerza política porque el Congreso debería llamar a la asamblea nacional constituyente para realizar modificaciones" a la carta magna.

En julio pasado, la comunidad gay recibió sorpresivamente una invitación del Vaticano para asistir a la reunión del papa Francisco con 1.600 líderes de la sociedad civil en un club de básquetbol de Asunción.

A la salida del encuentro con el pontífice, Simón Cazal, líder de la organización Somosgay dijo a la AP: "la iglesia dio un paso pequeño hacia la tolerancia, pero es insuficiente aún para reconocer la diversidad sexual de las personas. Un gay o lesbiana perfectamente puede ser católico o católica, no debería haber discriminación por razones de sexualidad".