Una exposición artística que buscaba burlarse del capitalismo y la cultura de consumo en forma de una parodia anárquica del parque temático Disneyland trajo cierto auge económico a una deprimida ciudad costera británica.

El llamado "parque del desconcierto" Dismaland, del artista callejero Banksy, transformó una abandonada piscina al aire libre en la ciudad costera de Weston-Super-Mare en una parodia macabra de parque temático, con todo y un castillo en ruinas y una cenicienta muerta después de un choque, frente a una horda de fotógrafos. Otra atracción son los carritos chocones, acompañados de la imagen de La Parca.

Los funcionarios locales dijeron que la exposición, que cierra el domingo después de cinco semanas, atrajo a más de 150.000 personas a esta ciudad de 75.000 habitantes en el suroeste de Inglaterra.

Gente de todo el mundo agotaba todas las entradas disponibles --limitadas a 4.000 por día-- para visitar el lugar, promovido como un "festival de arte, diversiones y anarquismo para iniciados". Un último concierto la noche del viernes contó con las actuaciones de De La Soul, Pussy Riot y el cantante de Blur Damon Albarn.

La oficina de turismo local, Visit Somerset, dijo el viernes que la exposición trajo 20 millones de libras (30 millones de dólares) a una región que ha luchado por atraer turistas desde que muchos británicos han preferido tomar vacaciones en el extranjero que en las playas locales.

Las autoridades esperan usar el sitio para futuros eventos de arte.

Banksy dijo que su proyecto no buscaba atacar a los parques de Disney, a pesar de muchas alusiones, como su familiar logo de castillo. La exposición satirizó las ramas del turismo y el ocio con exhibiciones que incluyeron la escultura de una mujer atacada por una nube de gaviotas y un estanque donde los visitantes podían pilotar barcos de modelo repletos de migrantes.

El sitio también mostró el trabajo de unos 50 artistas británicos e internacionales.

El artista dijo al periódico Sunday Times que se inspiró en los parques temáticos que aparecen durante la Navidad, "donde les pegan astas a un perro alsaciano" y se rocía nieve falsa.

Son ferias "ambiciosas, pero también son una mierda", dijo. "Creo que hay algo muy poético y británico en todo eso".

Banksy, quien nunca ha revelado su identidad por completo, comenzó su carrera pintando edificios con spray en su ciudad natal de Bristol --cerca de Weston-- y se ha convertido en uno de los artistas callejeros más conocidos del mundo. Sus obras a menudo satíricas se han vendido por hasta 1,8 millones de dólares en subastas.