Irán prometió el sábado demandar a los gobernantes de Arabia Saudí por la estampida de peregrinos musulmanes en el haj, que dejó al menos 769 muertos, entre ellos 136 iraníes.

Los peregrinos murieron asfixiados o pisoteados el jueves cuando dos multitudes convergieron en una calle estrecha y provocaron el peor desastre en 25 años en la peregrinación anual. Irán, de mayoría chií ha acusado a su archirrival suní Arabia Saudí de incompetencia en el manejo del evento, que atrae a unas dos millones de personas de 180 países cada año.

Los iraníes constituyen el mayor número de víctimas identificadas hasta el momento. Entre los desaparecidos están Ghazanfar Roknabadi, exembajador en el Líbano, dos periodistas de televisión y un destacado analista político, según la TV estatal iraní.

"Bajo el derecho internacional, este incidente sin duda está sujeto a juicio. Los Al-Saud deben responder", dijo el procurador iraní Ebrahim Raisi a la televisión estatal, en alusión a la familia reinante.

Dijo que las autoridades saudíes bloquearon un camino utilizado por los peregrinos para permitir el paso de una caravana real, lo cual dio lugar a la convergencia mortal en Mina, una población en las afueras de La Meca.

"Han de saber que buscaremos llevar a juicio a los Al-Saud ante las cortes y organizaciones internacionales por el crimen que han cometido contra los peregrinos del haj", aseguró.

La cancillería saudí convocó al encargado de asuntos saudí por tercera vez en tres días para protestar por la manera como Riad manejó el desastre. La TV estatal dijo que Arabia Saudí aún no ha concedido las visas para que una delegación iraní visite el reino con el fin de supervisar el tratamiento de los iraníes heridos y la repatriación de los restos.

El ministerio de Salud saudí dijo el sábado en Twitter que la cifra de víctimas era de 769 peregrinos muertos y 934 heridos. No mencionó las nacionalidades.

La TV estatal iraní dijo que había 136 iraníes muertos, 85 heridos y 344 desaparecidos.

El gobierno de la India elevó la cifra de sus ciudadanos muertos en el haj a 18 y Pakistán elevó la suya a 11.

Al comenzar el sábado la última jornada de la peregrinación anual, las autoridades saudíes seguían lidiando con las secuelas de la estampida.

El presidente iraní Hasan Ruhani, quien asiste a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, se preguntó si se le puede confiar al gobierno saudí la responsabilidad de supervisar el haj. Ruhani dijo a un grupo de editores el viernes que la estampida y la caída de la grúa indican la "ineptitud" de las autoridades saudíes, a las que se pudiera considerar "insuficientemente responsables para recibir" a contingentes tan grandes.