Un supuesto extremista islámico acusado de participar en la destrucción de edificios religiosos en la histórica ciudad maliense de Tombuctú en Mali en 2012, fue arrestado y enviado en la madrugada del sábado a la Corte Penal Internacional, donde será juzgado.

Ahmad Al Mahdi Al Faqi, conocido como Abu Turab, es el primer sospechoso bajo custodia del tribunal acusado de un delito de destrucción deliberada de monumentos religiosos o históricos.

"El pueblo de Malí merece justicia por los ataques contra sus ciudades, sus creencias y sus comunidades", dijo la fiscal jefe de la CPI, Fatu Nesuda, en un comunicado.

Agregó que la destrucción de los mausoleos fue "un asalto cruel a la dignidad e identidad de poblaciones enteras, y a sus raíces religiosas e históricas".

Al Faqi fue entregado a la CPI por Níger en base a una orden de arresto emitida hace una semana. Fue trasladado a La Haya a primera hora del sábado. No se fijó fecha para una vista.

El detenido formó parte de Ansar Dine, un grupo extremista islámico vinculado a Al Qaeda que gobernó el norte de Mali en 2012, según explicó el tribunal en un comunicado.

El detenido está acusado de la destrucción de la destrucción de 10 edificios históricos, incluyendo mausoleos y una mezquita en Tombuctú.

Toda la ciudad de Tombuctú fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En su momento de mayor influencia en los siglos XV y XVI, Tombuctú tenía 180 escuelas y universidades que recibían a miles de estudiantes de todo el mundo musulmán.

Islamistas radicales tomaron la ciudad en 2012 y destruyeron 14 de sus 16 mausoleos, estructuras con una única sala que acogen las tumbas de los grandes pensadores de la ciudad. Los extremistas consideraron estas edificaciones como ejemplos de idolatría.

Los catorce mausoleos ya han sido restaurados por Naciones Unidas.

Fiscales de la CPI sostienen que Al Faqi estaba vinculado a un tribunal islámico establecido por extremistas en Tombuctú y que participó en la ejecución de sus fallos.

El gobierno de Mali pidió en 2012 a la corte internacional que investigase los delitos cometidos en su territorio. Los fiscales iniciaron el proceso en 2013. Al Faqi es el primer detenido por este caso.