Un comandante rebelde sirio que completó recientemente un programa de entrenamiento de Estados Unidos dijo a las fuerzas armadas estadounidenses que entregó municiones y seis camiones proporcionados por la coalición a un intermediario vinculado al grupo Frente Nusra, afiliado a Al Qaeda en Siria.

El Comando Central de Estados Unidos dijo la tarde del viernes que aproximadamente 25% del equipo asignado a esa unidad al parecer fue entregado a inicios de esta semana a cambio de ingreso seguro a la región. Funcionarios estadounidenses señalaron que los sirios continúan insistiendo en que no han cedido ningún arma al Frente Nusra y que su personal sigue completo.

El coronel de la Fuerza Aérea Pat Ryder, un vocero del Comando Central, dijo que el comando está investigando el incidente. Pero el reporte contradice información del Departamento de Defensa proporcionado más temprano durante el día, el cual dijo que reportes de que rebeldes sirios entrenados por Estados Unidos desertaron y que está desaparecido equipo que fue a parar al Frente Nusra eran incorrectos.

El reporte acentúa problemas persistentes con los esfuerzos de la coalición encabezada por Estados Unidos para entrenar y equipar a rebeldes sirios para que combatan al grupo Estado Islámico.

Ryder señaló que los sirios habían dicho a Estados Unidos el viernes temprano que no había equipo ni personas desaparecidas, pero Estados Unidos descubrió posteriormente que algunas de esas afirmaciones eran incorrectas. Agregó el portavoz que entregar equipo al Frente Nusra es una violación al programa de entrenamiento y equipamiento.

"A la luz de esta nueva información, queríamos asegurar que el público estuviera informado tan rápidamente como fuera posible respecto a los hechos como los conocemos en este momento", dijo Ryder. "Estamos utilizando todos los medios a nuestra disposición para averiguar qué ocurrió exactamente y determinar la respuesta apropiada".

El comandante que entregó el equipo al Frente Nusra fue uno de aproximadamente 70 combatientes rebeldes que estuvieron en el segundo curso de entrenamiento de Estados Unidos. Él regresó recientemente a Siria para combatir contra milicianos del grupo Estado Islámico.

El programa de entrenamiento ha sido criticado por ofrecer poca ayuda y demasiado tarde, además de no haber proporcionado suficiente protección a esos rebeldes entrenados una vez que estuvieron de regreso en Siria. Se dijo que los rebeldes seleccionados pasaron por un proceso minucioso de examinación para asegurar que estuvieran enfocados en el combate contra el grupo EI.

Funcionarios estadounidenses han comenzado a reacondicionar el esfuerzo, incluyendo sugerencias de que los combatientes recién entrenados operen las Nuevas Fuerzas Siria, junto a curso sirios, árabes sunitas y otras fuerzas enemigas de los extremistas islámicos.

La mayoría de los aproximadamente 54 combatientes entrenados del primer grupo se dispersaron. De los 54, uno murió, uno está cautivo, nueve regresaron a combatir, 11 están disponibles pero no en Siria, 14 regresaron a Siria pero abandonaron el programa estadounidense, y se desconoce el paradero de 18.