Las autoridades federales se comprometieron el viernes a ayudar a los habitantes afectados por uno de los incendios forestales más destructivos de que se tenga memoria en California a recuperarse en tanto que funcionarios de bomberos exigieron nuevamente una mejora en los planes de desalojo ante próximos fuegos similares.

En una conferencia de prensa en San Andreas, las autoridades de la Administración para Pequeños Negocios y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias exhortaron a los residentes del condado Calaveras a que se registren para que se les ayude con albergue temporal mientras se efectúan las labores de retiro de escombros y reconstrucción.

"Cuando alguien pierde su casa en un incendio, pierde sus recuerdos", dijo Timothy Scranton, agente federal de coordinación asignado para el incendio. "Por eso deseamos estar presentes".

Debido a este incendio y otro de grandes dimensiones en el condado Lake, al norte de San Francisco, el presidente Barack Obama declaró el estado de desastre en ambas zonas en California. Esa facilita la entrega de recursos federales para las labores de limpieza y recuperación.

Además, el Departamento de Finanzas de California anunció el viernes que transfería 10 millones de dólares del fondo de emergencias del estado a fin de financiar el retiro de escombros por ambos incendios.

"La devastación que causaron estos incendios es extraordinaria", dijo el director de Finanzas, Michael Cohen, en una carta en la que avisa del gasto a los legisladores estatales.

"Deben adoptarse medidas inmediatas para retirar sin riesgo gran cantidad de restos calcinados a fin de eliminar los peligros a las vidas, así como a la salud y la seguridad pública", apuntó.

El fuego en el condado Calaveras dejó al menos dos muertos y unas 860 estructuras destruidas, incluidas 475 viviendas. Estaba 93% contenido después de que destruyera un área de 284 kilómetros cuadrados (110 millas cuadradas) al este de San Francisco.

El incendio en el condado Lake causó cuatro muertos y destruyó más de 1.900 estructuras, en su mayoría viviendas. Calcinó una superficie de 305 kilómetros cuadrados (118 millas cuadradas) y estaba contenido en 90%.

Las autoridades advirtieron a los residentes que se preparen para futuros incendios forestales.

"Tenemos que enfocarnos como comunidades en los planes de evacuación y en atender las órdenes de desalojo", dijo Ken Pimlott, director y jefe del Departamento de Bosques y Protección contra Incendios (Cal Fire).

"Estos incendios se propagan a un ritmo crítico", agregó.