Kim Davis, la secretaria de un condado de Kentucky, dijo que después de que fuera demócrata mucho tiempo decidió cambiarse al Partido Republicano porque sus correligionarios la abandonaron en su lucha contra el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Davis hizo el anuncio en Washington, D.C., adonde viajó para asistir a la Cumbre de Electores con Valores del Consejo de Investigaciones de la Familia, dijo la portavoz del grupo Liberty Counsel (Defensoría Libertad) que apoya a la funcionaria en diversos casos legales.

"He sido siempre demócrata, pero me ha abandonado el partido", declaró Davis, según Bansley.

La secretaria del condado Rowan no estuvo disponible de inmediato para una entrevista pero el viernes en la noche tenía previsto pronunciar un discurso ante el grupo conservador.

Kim Davis suscitó una controversia nacional cuando se rehusó a conceder licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo después de que la Suprema Corte legalizara en junio los casamientos entre esas personas.

Un juez federal ordenó a Davis que extendiera los permisos pero se rehusó y pasó cinco días tras las rejas por contravenir la decisión. Davis se convirtió adalid de la oposición a los casamientos entre personas del mismo sexo argumentando derechos religiosos.

Fueron los republicanos, no los demócratas, quienes salieron en defensa de Davis.

El exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee, predicador bautista que busca la presidencia pero que va muy mal en las encuestas, expresó su apoyo a Davis, la visitó en prisión y efectuó una manifestación sobre libertad religiosa en un prado de la prisión.

El senador de Texas, Ted Cruz, también viajó a Kentucky para elogiar la oposición de la secretaria del condado Rowan.

Un juez finalmente excarceló a Davis a condición de que no impida a sus adjuntos entregar las licencias de matrimonio.

Sin embargo, han persistido los problemas judiciales de la funcionaria: El día que regreso a su despacho, Davis alteró las formas de las licencias de matrimonio, les borró su nombre y su cargo, y los reemplazó con la frase "de acuerdo con una corte federal".

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), que la demandó a nombre de las parejas a quienes no quiso dar licencias de matrimonio, puso en duda la validez de las licencias y pidió al juez que le ordenara emitirlas de nuevo o considerar una nueva sanción.