Los Giants de Nueva York lograron por fin preservar una ventaja en la segunda mitad y vencieron el jueves 32-21 a los Redskins de Washington, gracias a una estupenda recepción de Odell Beckham Jr que significó un avance de 30 yardas hasta la zona de anotación.

Nueva York se desmoronó en el último cuarto para caer ante Dallas y Atlanta en los primeros dos encuentros de la temporada. Ahora los Giants (1-2) lograron conservar la delantera ante los Redskins (1-2), un equipo plagado de lesiones.

"Definitivamente es importante lograr un triunfo", dijo el corredor Rashad Jennings. "No me gusta usar la palabra confianza, pero esto hace que todos sepamos que somos capaces de lograr algo. Hay mucho que necesitamos corregir, obviamente, pero nos sentimos bien por haber conseguido una victoria".

Además, Washington perdió a su veterano cornerback DeAngelo Hall, por una lesión que parecía grave en la pierna derecha.

Los Giants anotaron de todas las maneras posibles, comenzando con un bloqueo de Jennings a un despeje de Tress Way para un safety en la primera serie ofensiva de Washington.

"Desde que era un novato, siempre tuve capacidad de bloquear despejes", comentó Jennings. "No puedo revelar todos mis secretos, pero uno simplemente se anticipa. Ahora funcionó".

Andre Williams anotó en un acarreo de una yarda, Josh Brown convirtió tres goles de campo y Beckham superó en la jugada al cornerback Bashaud Breeland para el touchdown que definió el duelo.

En los últimos minutos, Rueben Randle realizó una recepción de 41 yardas, que concluyó en la zona prometida. Después de ello, Rashad Ross, de Washington, devolvió la patada 101 yardas para poner cifras definitivas en el marcador.

Prince Amukamara y Uani Unga interceptaron pases de Kirk Cosins, quien volvió a pasar penurias ante Nueva York.

"Si llegas a un partido como visitante, contra un rival de la misma división y pierdes tres balones además de que te bloquean un despeje, va a ser muy difícil recuperarte", lamentó el entrenador de los Redskins, Jay Gruden.