Llegó triunfante y les animó con un mensaje inspirador.

Así describieron los miembros del clero hispano lo que sintieron durante la ceremonia que el papa Francisco presidió en la Catedral de San Patricio el jueves por la noche, donde les agradeció su trabajo y pidió que sigan laborando con humildad.

"(El papa) tiene la capacidad de tocar el corazón de los que escuchan", dijo el reverendo mexicano Luis Saldaña, quien no se perdió el acontecimiento dirigido a la comunidad religiosa de Nueva York.

"El mensaje que transmitió es un mensaje que da ánimo para seguir adelante. Es un mensaje de sanación", señaló.

San Patricio fue la primera parada escogida por el pontífice para su fugaz visita de 36 horas a Nueva York. Francisco llegó a la iglesia bajo el sonido de campanas y un alto nivel de seguridad, tras haber recorrido en un Fiat negro y luego en su papamóvil parte de la Quinta Avenida.

El dominicano Osvaldo Hernández, quien sostuvo en varios momentos el micrófono por el que habló el pontífice, dijo que al principio el corazón le palpitó a gran velocidad, pero que después sintió una "alegría inmensa".

"Él dijo que no nos diéramos por vencidos. Él dijo: 'sigan el ejemplo de Jesús, sigan adelante con fe y con valentía''', explicó el joven que estudia en el seminario de San José en Yonkers, a las afueras de la ciudad.

Su mensaje de ánimo se debió en parte al escándalo de abusos sexuales que ha dañado la reputación de la Iglesia. Francisco lo mencionó al principio de su homilía.

"Sé que ustedes, como cuerpo presbiteral, junto con el pueblo de Dios, recientemente han sufrido mucho a causa de la vergüenza provocada por tantos hermanos que han herido y escandalizado a la iglesia en sus hijos más indefensos", dijo el pontífice. "Los acompaño en este tiempo de dolor y dificultad, así como agradezco a Dios el servicio que realizan acompañando al pueblo de Dios".

Las "vísperas" que ofició Francisco en la catedral estuvieron llenas de música y cantos ceremoniales. Las "vísperas" son un oficio vespertino que se instituyó para venerar la memoria de la sepultura de Jesucristo.

El reverendo peruano Lorenzo Ato, pastor de la iglesia de Santa Brígida y San Emerico en Manhattan, dijo que lo que más le impresionó fue cuando el pontífice homenajeó a las mujeres religiosas.

"¿Qué sería de la Iglesia sin ustedes?", preguntó Francisco, entre sonoros aplausos.

"Eso me impactó y estuvo excelentísimo", dijo Ato, quien también es portavoz de comunicaciones hispanas de la arquidiócesis de Nueva York. "El habló de las mujeres que dan sus vidas por la Iglesia", agregó.

Francisco parecía un poco cansado, pero gesticuló durante su discurso y abrazó con sonrisas y fervor al arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan.

La catedral de San Patricio acaba de ser renovada y fue sometida a una intensa limpieza para la llegada del pontífice. Recibe a unos cinco millones de visitantes al año.

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Claudia Torrens está en Twitter como http://www.twitter.com/ClaudiaTorrens