El papa Francisco hizo una conmovedora muestra de gratitud hacia las monjas estadounidenses el jueves, al tiempo que agradecía al clero por ser perseverante durante el escándalo por abusos sexuales por parte de algunos sacerdotes, al parecer con la intención de dejar atrás las recientes crisis en la Iglesia católica estadounidense.

El papa llamó a las religiosas "mujeres fuertes, luchadoras" que tenían "espíritu de coraje".

Hace seis meses, Francisco finiquitó abruptamente una polémica reforma vaticana a la principal congregación de monjas de Estados Unidos que había comenzado durante el papado de su predecesor, Benedicto XVI.

El Vaticano acusó a la Leadership Conference of Women Religious de alejarse de las enseñanzas de la Iglesia, algo que las monjas negaban, y de poner más énfasis en la justicia social que en el aborto. Las religiosas recibieron numerosas muestras de apoyo popular, incluidas vigilias, protestas afuera de la embajada del Vaticano en Washington y una resolución legislativa que encomiaba a las monjas por su servicio al país.

"A ustedes, religiosas, hermanas y madres de este pueblo, quiero decirles 'gracias', un 'gracias' muy grande, y decirles también que las quiero mucho", manifestó, tras lo cual recibió el aplauso de los feligreses que asistieron a la oración de las vísperas en la Catedral de San Patricio.

En el mismo servicio, Francisco, originario de Argentina, dijo a los miembros de las órdenes religiosas y a los párrocos diocesanos que entendía que habían "sufrido mucho" por los abusos sexuales por parte de clérigos y por "la vergüenza provocada por tantos hermanos que han herido y escandalizado a la Iglesia en sus hijos más indefensos".

"Los acompaño en este tiempo de dolor y dificultad, así como agradezco a Dios el servicio que realizan acompañando al Pueblo de Dios", agregó.

El papa ya había expresado su gratitud hacia las monjas estadounidenses antes de su arribo. En una entrevista con ABC News el 31 de agosto, le pidió a una monja que trabaja con inmigrantes en Texas que diera un paso al frente para poder agradecerle a ella y, a través de ella, a todas las monjas de Estados Unidos.

El miércoles en Washington, hizo una visita sorpresa a las Hermanitas de los Pobres, una orden religiosa que administra casas para ancianos pobres. Las Hermanitas han interpuesto una demanda contra el gobierno de Estados Unidos por la reforma a las leyes de salud que requiere que los empleadores provean seguro de gastos médicos que incluya control de natalidad.