Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo el jueves que prevé que el organismo decida subir hacia finales de año las tasas de interés que se encuentran actualmente en mínimos históricos.

En una conferencia en la Universidad de Massachusetts en Amherst, Yellen dijo creer que la inflación aumentará de forma gradual hasta llegar al nivel de 2% anual previsto por la Fed ya que los precios inusualmente bajos del petróleo y otros factores han demostrado ser transitorios. Adelantó que es probable que la debilidad económica mundial no sea lo suficientemente significativa para evitar que la Fed aumente en diciembre su tasa de corto plazo, que en la actualidad se encuentra en cero.

Los comentarios de Yellen pueden ayudar a disolver las dudas acerca de las intenciones de la Fed, que se profundizaron esta semana tras su más reciente reunión de política económica. El banco central decidió no subir las tasas debido a las presiones económicas globales y la preocupación por una inflación excesivamente baja.

Esa decisión generó preocupaciones de que a la Fed crea que los problemas económicos de China y la debilidad de los mercados financieros sean mayores de lo anticipado.

En su discurso del jueves, Yellen dijo que autoridades de la Fed seguirán monitoreando los problemas económicos en el extranjero, pero señaló que las autoridades no creen que esos desafíos tengan mayor influencia sobre las decisiones del banco central en torno a la tasa de interés.

La semana pasada en conferencia de prensa, Yellen se negó a decir si en lo personal aún pensaba que hay justificaciones para aumentar la tasa en este año y mencionó que prefería adherirse a la postura colectiva del comité de política monetaria de la Fed, que toma las decisiones sobre las tasas del banco central. Pero el jueves, Yellen dijo que "la mayoría de mis colegas y yo creemos que será apropiado subir el rango esperado a la tasa de fondos federales en algún momento de este año".

Como lo ha hecho antes, Yellen subrayó que cuando la Fed comience a aumentar las tasas se prevé que los incrementos sean extremadamente graduales. El banco central ha mantenido su tasa de referencia en mínimos históricos desde 2008; la última vez que los aumentó fue en 2006.

También enfatizó que la Fed no ha tomado una decisión final sobre el alza de tasas sino que ésta depende de un mayor progreso hasta alcanzar los dos mandatos del banco: maximizar el empleo y mantener la estabilidad de precios, que el organismo define como un crecimiento de la inflación a un modesto nivel de 2% anual.

En agosto, el desempleo en Estados Unidos tuvo un nivel de 5,1%, el más bajo en siete años, con lo que logró en esencia la meta de la Fed, pero la inflación ha estado por debajo de su objetivo por más de tres años y recientemente cayó por debajo del nivel de 2%.