En su discurso ante el Congreso, el papa Francisco destacó las contribuciones de cuatro estadounidenses que, dijo, ayudaron a forjar los valores fundamentales que "vivirán para siempre en el espíritu del pueblo estadounidense".

Los estadounidenses están familiarizados con otras personas cuyas palabras fueron citadas por el papa: el presidente Abraham Lincoln y el líder por los derechos civiles Martin Luther King Jr., pero la activista social Dorothy Day y el escritor Thomas Merton son menos conocidos.

Day, una figura apreciada por los católicos progresistas, ayudó a fundar el Movimiento de Obreros Católicos en la década de 1930, con el fin de ayudar a los pobres y los desamparados. Day, una pacifista, fue arrestada muchas veces en su lucha por llamar la atención a los apuros de los pobres y la clase trabajadora.

Merton, un monje trapense y poeta, propugnó por el diálogo interreligioso y se manifestó contra la Guerra de Vietnam y las armas nucleares.

Cuando joven, Day tuvo un aborto, y el hecho de que el papa destacara su labor fue visto por algunos observadores como una muestra de su visión de una Iglesia compasiva. El papa ha dicho que permitirá a los sacerdotes otorgar absolución por aborto, algo que la Iglesia católica ve como un pecado grave.

Francisco dijo en su discurso que una nación puede considerarse extraordinaria cuando defiende la libertad como lo hizo Lincoln; cuando alimenta el sueño de derechos plenos para todos; cuando lucha por justicia para los oprimidos, como hiciera Day; y cuando fomenta el diálogo pacífico, como hiciera Merton.

Fray James Martin, un sacerdote jesuita y escritor, dijo que las palabras del papa eran una "rehabilitación" para Day, a quien alguna vez un prominente cardenal estadounidense le dijo que no llamara "católico" a su grupo.

Martin dijo en Twitter que Day era una "apóstol de los pobres" y Merton un "apóstol del diálogo".